Una mujer que se mantenía fugitiva desde hace un mes para evitar entregar sus dos hijos a su excompañero italiano, en un caso que emociona a España, se presentó este martes ante un juzgado.
Juana Rivas, madre de dos hijos de 3 y 11 años, compareció este martes ante un juez en Granada (Andalucía, sur), informó a periodistas su asesora legal, Francisca Granados.
El magistrado anunció que le concedía libertad provisional mientras analiza su caso.
Rivas, originaria de Maracena, provincia de Granada, acusa a su excompañero de violencia doméstica, y por ello dice que no quiere dejar a sus hijos con un padre que según ella es violento.
Su excompañero residente en Cerdeña, Francesco, fue condenado en 2009 por malos tratos contra Rivas.
El caso ha sido tan sonado en España que los medios suelen publicar en primera plana cualquier nuevo detalle, mientras una campaña de apoyo lanzada a comienzos de año en Change.org ha obtenido hasta ahora más de 213.000 firmas.
Decenas de personas se congregaron este martes en las afueras del tribunal en Granada para manifestar su apoyo a Rivas.
Luego de dejarlo, Rivas volvió a vivir con Francesco en Cerdeña, de donde partió en mayo de 2016 con sus hijos supuestamente de vacaciones a España y nunca volvió. Su excompañero la denunció por sustracción de menores.
Una corte en España decidió que los niños debían regresar a Italia, alegando entre otras cosas que el mayor de los niños fue evaluado por sicólogos y no mostró señales de no querer ver a su padre.
Desde entonces Rivas se había mantenido desaparecida con los niños para evitar cumplir con la orden judicial.
“Yo no quiero ser una prófuga, yo he venido a explicar mi situación y a pedir ayuda”, dijo Rivas tras comparecer ante el juez este martes.