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La muerte del sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa, sigue bajo investigación con múltiples hipótesis, siendo la del suicidio planificado la que más fuerza ha tomado. Información recopilada revela que Figueroa atravesaba una situación personal complicada y que la llamada de emergencia realizada el día de su muerte generó sospechas al ser realizada desde su propio celular sin chip. Se ha determinado que el disparo fatal salió de su propia arma de servicio, reforzando la idea de una posible planificación. A pesar de estas líneas de investigación, la madre del fallecido rechaza categóricamente la tesis del suicidio y señala que su hijo no tenía problemas económicos, aunque sí estaba descontento con la comisaría. La fiscalía mantiene la reserva del caso y continúan las diligencias para esclarecer lo sucedido.
Una nueva línea investigativa ha tomado fuerza en torno al fallecimiento del sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa Manquemilla, cuya muerte continúa bajo análisis en una indagatoria que mantiene abiertas más de una hipótesis.
En ese contexto, la tesis del suicidio planificado ha ido ganando terreno, especialmente tras la aparición de nuevas evidencias que se suman al hallazgo inicial del teléfono celular del uniformado.
¿Qué se sabe sobre la muerte del carabinero Javier Figueroa?
De acuerdo con antecedentes recopilados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, el funcionario atravesaba una situación personal compleja durante los meses previos a su muerte, lo que habría influido en el desarrollo de las distintas teorías del caso.
Uno de los elementos que reorientó la indagatoria fue una llamada de emergencia realizada el mismo día de los hechos, la cual activó un procedimiento policial.
Sin embargo, lo que inicialmente parecía una denuncia externa terminó levantando sospechas.
El contacto con la central de comunicaciones se realizó desde un dispositivo sin chip, lo que impidió identificar de inmediato al emisor, apareciendo en pantalla una secuencia de siete números uno (1111111).
Con el avance de las diligencias, se logró establecer que el IMEI del equipo correspondía al del propio Figueroa, mientras peritajes posteriores confirmaron que la voz registrada en la llamada era la del uniformado.
Asimismo, se determinó que el disparo que provocó la muerte de Figueroa salió de su propia arma de servicio.
Según fuentes vinculadas a la causa, que se mantiene en reserva por la Fiscalía Regional de Los Lagos y la PDI, los antecedentes reunidos han reforzado la hipótesis de una eventual planificación del hecho.
Entre los elementos analizados figuran búsquedas en internet asociadas a beneficios institucionales y referencias a situaciones extremas dentro del organismo policial.
Una búsqueda que sería clave
En ese contexto, se investiga si el funcionario habría averiguado en Internet sobre “cómo convertirse en mártir de Carabineros” y posibles compensaciones para su familia si es que fallecía en ejercicio.
A ello se suman testimonios de colegas que, según una de las versiones recogidas, darían cuenta de un interés reiterado del sargento en ese tipo de escenarios, aunque otros no respaldan esa línea.
Estos relatos también ha sido clave en la reconstrucción del caso, pues la noche de los hechos se habrían escuchado al menos tres impactos de bala, lo que ha abierto la posibilidad de una puesta en escena.
Bajo esa lógica, algunos expertos sostienen que el funcionario habría efectuado disparos previos para simular un enfrentamiento, quedando el último como el que provocó su muerte.
Además, se indaga la eventual instalación de evidencia en el lugar del suceso, como el cargador de un arma anteriormente incautada, lo que habría buscado reforzar la hipótesis de participación de terceros.
¿Qué dijo la madre del carabinero Javier Figueroa tras su muerte?
Pese a las líneas investigativas en curso, la familia del sargento rechaza categóricamente la tesis del suicidio.
Su madre, Marlene Manquemilla, ha sido enfática en sostener que se trató de un ataque externo.
“No, no, él no lo hizo (…) no me cuadra para nada. Imposible. Si hubiese sido suicidio, ya estaría cerrado el caso. Mi hijo no se suicidó”, sostuvo.
Consultada sobre posibles inconvenientes personales, agregó: “Nada, nada, nada de eso. Mi hijito gracias a Dios no tenía problemas económicos, porque él tenía sus dos trabajos. Aparte de ser carabinero, tenía su mini-empresa de jardinería”.
“Eso sí, estaba chato de la comisaría. Había muchas cosas que a él no le gustaban”, aclaró.
También planteó dudas sobre el desempeño institucional en la indagatoria: “Yo espero que la fiscal haga bien su trabajo y que trabaje con lo que ella tiene, porque a ella le entregaron todo. Los videos, todo”.
“Nosotros, toda la familia, incluida la esposa, estamos convencidos de que él no se suicidó. Y no solamente nosotros, sino que toda la gente que lo conocía en Puerto Varas”, aseguró.
La reacción del Ministerio Público
Cabe señalar que la investigación también ha estado cruzada por controversias respecto a la información oficial entregada tras la muerte del funcionario, lo que generó tensiones entre instituciones públicas.
En ese periodo, distintas reparticiones entregaron versiones preliminares que luego fueron corregidas, mientras el caso escalaba en el debate público y político.
De acuerdo con el certificado de defunción, Figueroa habría fallecido el 18 de marzo de 2026 en el Hospital de Puerto Montt, producto de un traumatismo craneoencefálico por impacto de arma de fuego.
Actualmente, la indagatoria continúa en desarrollo y sin definiciones procesales.
En tanto, desde el Ministerio Público se ha reiterado que aún existen diligencias pendientes que podrían modificar el rumbo de las hipótesis en estudio.
Por su parte, la fiscal regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer, indicó qu la causa permanece en carácter reservado para resguardar el avance de las pericias y evitar la revictimización de la familia.