“Las llamas los envolvieron”: así fue el escape de pareja chilena por incendio en ferry en Filipinas
Una pareja de jóvenes chilenos vivió momentos de terror durante un incendio que afectó al ferri MV June Aster en Filipinas, mientras la embarcación cubría la ruta entre Manila y Coron.
Se trata de Tábata y Lucas, ambos de 24 años, quienes desde hace aproximadamente un año residen en Melbourne, Australia, y se encontraban de vacaciones por el sudeste asiático.
Evelyn Morales, madre de la joven, relató que ambos permanecían al interior de su camarote cuando comenzó la emergencia.
“Por lo que ellos comentan, cuando estaban en el bote, estaban en su camarote, porque había muchos camarotes. Me comentaban que estaban viendo una serie y comienza a salir humo”, señaló en conversación con el programa Contigo en Directo de Chilevisión.
Según explicó, el fuego avanzó rápidamente y obligó a la pareja a buscar una salida de emergencia.
“Mi hija dice que no alcanzó ni siquiera a pasar un minuto cuando las llamas ya los empezaron a envolver y tuvieron que buscar por dónde arrancar. Pudieron lograr saltar al mar y en esa caída Lucas se quiebra el brazo”.
“Era todo un caos”: nadaron cerca de 50 minutos para escapar del incendio
Tras lanzarse desde la embarcación, los jóvenes quedaron en medio del mar y debieron nadar y mantenerse a flote durante cerca de 50 minutos, mientras observaban cómo el ferri continuaba incendiándose.
Morales aseguró que, de acuerdo con el relato de su hija, no escucharon ninguna advertencia previa sobre el fuego ni encontraron chalecos salvavidas disponibles.
“Nunca hubo un aviso de que hubiera fuego ni tampoco existían chalecos salvavidas o algo que ellos pudieran tomar para lograr ponérselo y estar a salvo”, afirmó.
La mujer detalló que la desesperación se apoderó rápidamente de quienes viajaban a bordo. “Me dice que era todo un caos, toda la gente gritando, corriendo, tratando de arrancar y ellos lanzándose. La mayoría de la gente que logró escapar pudo tirarse al mar”, relató.
En ese escenario, Tábata y Lucas permanecieron durante varios minutos en el agua junto a otros pasajeros.
“Dice ella que pudieron estar ahí flotando y nadando 50 minutos alrededor de esto y viendo hacia atrás cómo se quemaba este bote”, comentó.
Finalmente, algunas embarcaciones llegaron hasta el lugar y recogieron a quienes permanecían en el mar. Desde allí, el traslado hasta una isla tardó otros 30 a 40 minutos.
“Estaban lejos de la orilla y más con las quemaduras, el agua salada… Si bien no era agua fría, igual todo esto con las quemaduras, yo creo que era complicado para ellos”, cerró la madre de la chilena.