La nueva versión de imputado por crimen del ‘Rey de Meiggs’ que evidenció quiebre entre los sicarios
A más de un año del asesinato del empresario José Felipe Reyes Ossa, conocido como el ‘Rey de Meiggs’, uno de los imputados por el crimen volvió a entregar su versión de los hechos.
Se trata de Yonder Blanco Véliz, quien permanece recluido en la cárcel de Rancagua y recientemente declaró nuevamente ante fiscales y policías.
En la oportunidad, insistió en que nunca aceptó participar en un homicidio, sino únicamente en un robo.
Su testimonio incorpora nuevos antecedentes y busca desvincularlo del asesinato ocurrido el 19 de junio de 2025 en Ñuñoa.
El caso del crimen del ‘Rey de Meiggs’
La investigación estableció que aquella mañana tres sicarios venezolanos interceptaron a la víctima en calle Quirihue.
Según la fiscalía, Wilson Verdugo, un conocido dueño de restaurantes que mantenía deudas con Reyes, contrató a los involucrados para concretar el crimen.
En un comienzo, las diligencias apuntaron a un robo con homicidio, pero la declaración de la esposa del empresario y los millonarios préstamos informales que realizaba permitieron descubrir que detrás del ataque existía un plan organizado para asesinar al denominado ‘Rey de Meiggs’.
Semanas después, la policía detuvo en Estación Central a Neomar Arizmendi Duarte, Yonder Blanco Véliz y Alberto Mejía Hernández.
Este último incluso recuperó su libertad por un error en la identificación de su nombre, escapó a Colombia y finalmente terminó detenido nuevamente.
Cuando declaró tras su captura, Yonder relató que el grupo planificó el supuesto robo el día anterior. “Me comentaron que tenían un trabajo para ganar una plata fácil”, afirmó.
También explicó que esperaron cerca de dos horas a la víctima y aseguró que Neomar mantenía contacto permanente con quien encargó el trabajo.
“Neomar estaba hablando en todo momento con el venezolano que nos encargó el trabajo, incluso esa persona nos comentó que estaba hablando a la misma vez con el chileno, y que contaba con su número de teléfono a raíz que trabajaban juntos pero le debía la plata”, sostuvo.
En esa primera versión reconoció que golpeó a Reyes con la pistola mientras intentaba quitarle sus pertenencias y aseguró que Alberto Mejía utilizó el arma de fuego.
“Le disparó en la pierna, rematándolo desde el carro, disparándole en tres ocasiones más”, declaró entonces.
La nueva declaración de imputado
Sin embargo, el pasado 30 de abril decidió entregar un nuevo testimonio. En esta oportunidad insistió en que desconocía cualquier intención de matar al empresario.
“Hicimos el trabajo. A mí se me contrató sólo para un robo“, aseguró ante los investigadores, reveló T13.
Luego agregó: “No soy un homicida, a mi me dijeron que era un trabajo fácil y yo estaba sin empleo, yo pregunto qué hay que hacer y me dicen que es solo quitar un dinero, era un robo, yo no había hecho cosas malas anteriormente”.
Según su relato, Alberto Mejía les indicó que únicamente bajaría a quitar un bolso que supuestamente contenía cerca de 30 millones de pesos.
El imputado también explicó que, tras esa acción, él intentó arrebatar la cartera y un reloj a la víctima.
Después describió el momento en que, según él, todo cambió. “Ahí a Mejía se le salió de control y le pegó un disparo en la pierna al fallecido. Yo le dije qué había pasado si era un robo. Mejía me dice que no me preocupe. Ambos nos subimos al auto y en eso Mejía le tira dos disparos más”, afirmó.
Además, señaló que el grupo escapó en estado de shock y que la situación empeoró cuando comprobaron que el bolso no contenía el dinero que esperaban encontrar.
Finalmente, Yonder insistió en que nunca aceptó participar en un asesinato. “Yo no tenía nada que ver en el homicidio. Yo sabía que nos iban a buscar, yo no soy homicida. A mi contrataron por un robo, pero no había nada”, concluyó.
Con esta nueva declaración, el imputado busca obtener una rebaja en su medida cautelar.