La muerte del cabo primero de Carabineros, Yordan Alejandro Sepúlveda Gómez, conmocionó la noche del lunes, luego de que el funcionario falleciera tras recibir un impacto balístico al interior de la Sexta Comisaría de La Serena, región de Coquimbo.

El incidente ocurrió cerca de las 21:00 horas, mientras se realizaba un procedimiento de cargamento de armas en el recinto policial.

De acuerdo con antecedentes publicados por Diario El Día, un arma de servicio manipulada por otro funcionario se habría accionado por causas que aún son materia de investigación, impactando al cabo primero en la zona torácica.

Pese a que fue trasladado de urgencia al Hospital de La Serena y sometido a maniobras de reanimación, el uniformado falleció a las 22:35 horas debido a la gravedad de sus lesiones.

La noticia provocó profundo pesar tanto al interior de Carabineros como entre los vecinos del sector de Las Compañías, donde Sepúlveda era ampliamente reconocido por su trabajo y cercanía con la comunidad.

La historia de Yordan Sepúlveda

Según lo reportado por el citado medio, el cabo primero era oriundo de la región de Ñuble y mantenía fuertes vínculos con las comunas de Chillán y Coihueco, donde parte de su familia es ampliamente conocida.

Personas cercanas relatan que desde muy joven manifestó su vocación por ingresar a Carabineros, sueño que logró cumplir al incorporarse a la institución.

Además de sus funciones operativas, era valorado por su constante participación en actividades de acercamiento con la comunidad, especialmente a través de iniciativas junto a establecimientos educacionales y juntas de vecinos. También había destacado en distintos cursos de especialización impartidos por la propia institución.

Quienes compartieron con él lo recuerdan, además, por su afición al rodeo y los caballos, una tradición familiar que mantenía viva fuera de su labor policial.

¿Qué se sabe de la muerte de Yordan?

Al momento del fatal incidente, Yordan cumplía funciones como suboficial interno de segunda guardia.

De acuerdo con los antecedentes preliminares, el disparo habría sido efectuado de manera accidental por un cabo segundo de la misma unidad mientras realizaba la entrega de su armamento.

Tras el hecho, se activaron los protocolos institucionales y el sitio del suceso quedó bajo resguardo. La Fiscalía Militar tomó conocimiento de los antecedentes e instruyó la concurrencia de personal especializado de la Policía de Investigaciones para realizar las diligencias destinadas a establecer la dinámica del hecho.

Asimismo, el funcionario involucrado fue puesto a disposición de la Fiscalía Militar en calidad de imputado. Será ese organismo el encargado de determinar su eventual responsabilidad en un caso que, preliminarmente, correspondería a un accidente.