Gran conmoción causó en Concepción la balacera registrada en la galería Caracol la tarde de este lunes, y que dejó dos muertos: el autor del hecho y su expareja.

Luis Gutiérrez Salgado de 68 años, ingresó armado a la peluquería en busca de su esposa Soraya Sepúlveda Riquelme (29), de quien estaba separado de hecho. Allí le disparó dos proyectiles en la región torácica.

[leetambienImg]https://www.pagina7.cl/notas/actualidad/nacional/2018/06/12/muere-mujer-baleada-en-galeria-caracol-de-concepcion-seria-expareja-del-tirador.shtml[/leetambienImg]

La pareja se había casado en Santiago en abril de 2015 y un año después, Soraya presentó una denuncia por amenazas. Incluso, debía asistir a terapia en Penco (comuna donde residía), tal y como informó la seremi de la Mujer y Equidad de Género del Bío Bío, Marissa Barro.

“Ella ya había hecho la denuncia y estaba siendo patrocinada por el Centro de la Mujer por violencia intrafamiliar y de hecho había audiencia este miércoles”, señaló al sitio BioBioChile.

Soraya Sepúlveda | Facebook

En este contexto, el alcalde de Penco, Víctor Hugo Figueroa explicó al sitio Sabes.cl, que “de todos modos, desde la denuncia de ella, se dictaminaron medidas cautelares como alejamiento y rondas policiales en el domicilio de la afectada en el sector Baquedano de Penco”.

No obstante, el edil reveló que a pesar de que se le brindó apoyo psicológico, ella no asistió a estas sesiones. “Sí se reunió con el abogado para lograr las medidas de alejamiento”, añadió.

Luis Gutiérrez | Facebook

Sin embargo, esa no fue la única alerta que existía sobre el fatídico desenlace. Según relataron los testigos, durante la tarde de la balacera, a Soraya se le vio conversando con un joven. Se trataba del hijo de Figueroa, quien le habría ido a advertir sobre la inestabilidad emocional de su padre.

“El caballero ya estaba nervioso (…) ya estaba quizás planeando lo que iba a hacer”, señaló uno de los meseros del local penquista ‘Oba Oba’, donde previo al crimen, el victimario tomó cuatro tazas de café, y olvidó (o dejó a propósito) un bolso y su chaqueta.