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Una pareja de adultos mayores en Conchalí vivió una doble pesadilla luego de ser víctimas de un violento portonazo y una estafa por WhatsApp. Tras el robo de su vehículo, los delincuentes obtuvieron acceso a su cuenta de WhatsApp y solicitaron dinero a familiares. La víctima relató el momento tenso del asalto y vecinos colaboraron para difundir imágenes del automóvil robado. La investigación busca esclarecer si ambos delitos están relacionados y hasta ahora no hay detenidos en el caso, que está a cargo de la PDI.
Lo que comenzó como un violento portonazo terminó convirtiéndose en una doble pesadilla para una pareja de adultos mayores de Conchalí, en la región Metropolitana.
Tras sufrir el robo de su vehículo a las afueras de su casa, los afectados también perdieron el control de su cuenta de WhatsApp, luego de que delincuentes los engañaran para obtener los códigos de acceso a la aplicación.
Con esa información, los responsables contactaron a familiares de las víctimas y solicitaron transferencias de dinero, concretando una nueva estafa.
La investigación ahora busca esclarecer tanto el robo del automóvil como el posterior fraude informático, informó Meganoticias.
¿Cómo ocurrió el portonazo y estafa a adultos mayores en Conchalí?
El asalto ocurrió en calle La Coruña, cuando el matrimonio llegaba a su vivienda. Mientras intentaban ingresar el vehículo, el dueño de casa detectó la presencia de un grupo de cinco delincuentes que se acercó con la intención de irrumpir en el inmueble.
En medio de la tensión, el adulto mayor descendió para cerrar los accesos de la casa y resguardar a su familia, sin advertir que había dejado las llaves puestas en el automóvil.
Los asaltantes aprovecharon ese momento para apropiarse del vehículo y escapar rápidamente del lugar.
La víctima recordó con angustia los momentos que enfrentó durante el ataque.
“Iba a cerrar el portón, cuando veo a los tipos, cinco tipos, entrar, poniéndome la cuchilla, la pistola y los punzones. ‘¡Entrega el auto! ¡Entrega el auto! ¡Entrega la llave!’. Al final yo les dije: ‘No, la llave está en el auto’. Y yo me entré para una puerta que teníamos para la casa y me puse atrás. Los tipos querían entrar”, relató.
Luego agregó: “Yo creo que si no hubiera puesto mis manos ahí o hubiera cerrado la puerta, hubieran entrado”.
Después del robo, vecinos colaboraron con la pareja para difundir imágenes del automóvil en redes sociales, con la esperanza de recuperarlo.
La estafa por WhatsApp
Sin embargo, esa misma noche recibieron un llamado de desconocidos que aseguraban ser funcionarios policiales.
Bajo ese engaño, convencieron a las víctimas de entregar códigos de verificación, lo que permitió tomar el control de su cuenta de WhatsApp.
Desde allí, los delincuentes enviaron mensajes a familiares y cercanos solicitando dinero mediante transferencias, sumando un segundo delito al violento portonazo.
Por instrucción de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, la Brigada Investigadora de Robos de la PDI asumió las diligencias para esclarecer el caso.
Hasta ahora no existen personas detenidas y los investigadores trabajan para establecer si el robo del automóvil y la posterior estafa mediante WhatsApp corresponden a una misma organización criminal o si participaron bandas distintas.