En medio del fuerte aumento internacional de los combustibles, el presidente José Antonio Kast promulgó este miércoles la nueva Ley de Emergencia Energética en Chile, una iniciativa que busca mitigar el impacto económico en las familias y el transporte a partir de abril.

Esto en medio de la fuerte alza de precios en los combustibles, influido por el conflicto en Medio Oriente, lo que ha provocado una de las alzas más pronunciadas en décadas.

En ese escenario, el Ejecutivo reconoció que los mecanismos actuales, como el MEPCO, han generado una creciente brecha entre el valor real y el precio al consumidor, con un alto costo fiscal.

Chile enfrenta esta crisis con una estrechez fiscal heredada que no nos permite perseverar en la contención de precios”, señalaron desde el Gobierno, advirtiendo que no es posible sostener indefinidamente el congelamiento de los combustibles.

El Mandatario defendió la necesidad de implementar medidas “duras” frente al escenario actual y valoró el respaldo transversal del Congreso.

“Esta ley es la respuesta a una emergencia. El fondo de estabilización tenía un saldo crítico que no permitía ayudar a las familias más necesitadas”, afirmó.

Asimismo, subrayó que el conflicto internacional ya impacta directamente en el costo de vida de los chilenos.

“El mundo está en guerra y esa guerra llegó al bolsillo de cada familia chilena”, sostuvo.

Principales medidas de la Ley de Emergencia Energética

En concreto, la normativa contempla una serie de acciones transitorias para contener los efectos más inmediatos del alza de precios, entre ellos las siguientes medidas:

  • Refuerzo del fondo de combustibles: Se capitaliza el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo con hasta 60 millones de dólares, aumentando su capacidad para amortiguar futuras alzas.
  • Estabilización de la parafina: Se crea un mecanismo especial para contener el precio del kerosene doméstico, clave para la calefacción en invierno.
  • Bono para transporte: Se establece un aporte mensual de $100 mil por máximo seis meses para taxis, colectivos y transporte escolar, destinado exclusivamente a cubrir gastos en combustibles.
  • Ajustes tributarios: Se incorporan cambios temporales al sistema de recuperación del impuesto específico a los combustibles, buscando financiar estas medidas sin afectar a las pymes.

Además, el plan también incluye otras iniciativas orientadas a mitigar el impacto en el transporte público y privado.

  • Congelamiento de la tarifa del sistema Red en Santiago hasta el 31 de diciembre.
  • Mantención del precio de la parafina durante otoño e invierno.
  • Recursos para contener el alza del transporte público en regiones.
  • Medidas de seguridad para el transporte de carga.
  • Nueva línea de financiamiento de BancoEstado para impulsar la electromovilidad en taxis y colectivos.