Joven lleva dos semanas desaparecida en Santiago: su mamá acusó suplantación de identidad
Preocupación existe por Dominique Camila Olortigue Quispe, joven de 20 años de la Región Metropolitana que está desaparecida. Su familia denunció una serie de situaciones extrañas que incluso apuntan a una posible suplantación de identidad a través de su teléfono celular.
Según detalló Meganoticias, el último contacto directo con su madre, Vilma Quispe, ocurrió el pasado jueves 12 de marzo. Sin embargo, la incertidumbre rodea la fecha exacta de su desaparición, ya que días posteriores se registraron mensajes desde su celular que levantaron sospechas inmediatas.
Según explicó la periodista Catalina Miranda, la joven mantenía comunicación diaria con su madre, hasta que repentinamente ese vínculo cambió.
“Deja de tener ese contacto habitual con su mamá y comienza a tener conversaciones bastante extrañas”, detalló, agregando que fue en ese momento cuando la familia encendió las alertas.
Ante este comportamiento inusual, Vilma decidió hacerle a su hija una “pregunta de seguridad”, es decir, una consulta cuya respuesta solo ambas conocían. Sin embargo, nunca obtuvo respuesta, lo que reforzó la sospecha de que otra persona podría estar utilizando el celular de Dominique.
Las dudas crecieron aún más cuando desde el mismo teléfono comenzaron a entregar versiones contradictorias sobre su paradero. “Primero le contesta que estaba fuera del país, después le dice que no, que está acá en Santiago, pero que necesita un tiempo”, relató Miranda, dando cuenta de las inconsistencias en los mensajes.
Los detalles sobre la joven desaparecida en Santiago
Dominique vivía sola en el centro de Santiago y se dedicaba a la venta de cartas Pokémon, actividad que realizaba principalmente a través de redes sociales y contacto directo con compradores. Su entorno cercano la describía como una joven activa en comunidades relacionadas con este hobby.
Ante la falta de respuestas, su madre viajó hasta la capital para intentar dar con su paradero. Sin embargo, al llegar a su departamento, nadie respondió. Esto llevó a que presentara una denuncia formal, la cual actualmente se encuentra en manos del Ministerio Público.
Paralelamente, Vilma se contactó con amigos y conocidos de su hija, incluyendo personas de la comunidad Pokémon con quienes solía interactuar. Pese a estos esfuerzos, nadie ha logrado establecer contacto con la joven ni entregar información concreta sobre su ubicación.
