Un adolescente de 15 años está siendo acusado de estrangular a su madre, Gail Cleavenger, hasta la muerte, en la ciudad de DeBary, en Florida, Estados Unidos, y luego ocultar su cuerpo enterrándolo en el terreno de una iglesia cercana.
El caso ha conmocionado a la ciudad, luego que el sheriff del condado de Volusia, Mike Chitwood, señalara que el joven era “probablemente uno de los tres mejores sociópatas que ha conocido”.
[lee-tambien]Chitwood dijo que cree que el adolescente pensó en matar a su madre por algún tiempo. y mostró “ningún signo de remordimiento” después de ser atrapado en su mentira.[/lee-tambien]
Según consignó el medio estadounidense Washington Post, el joven inventó una escena caótica para despistar a las autoridades, antes de llamar al 911.
La idea era simular un asalto, donde la puerta estaba dañada, faltaban objetos de valor y que su madre de 46 años había desaparecido sin dejar rastro. Para lo anterior, el joven fue ayudado por dos amigos de 17 años, junto a quienes celebró con un refresco luego del crimen.
Cuando la policía comenzó a investigar la desaparición de la mujer, el adolescente insistía en que ella estaba viva, asegurando que jamás le haría daño, aunque en cuestión de horas terminó confesando lo que había hecho.
La dramática situación se dio luego que ambos discutieran la noche anterior, por una mala calificación que había obtenido el joven, lo que habría enojado a su madre, quien llamó a su padrastro para notificarlo de la discusión antes de ir a la cama. Cabe señalar que el hombre se encontraba de viaje fuera de la ciudad.
Tanta molestia en él había causado este enfado de su progenitora, que pasada la medianoche llegó hasta su pieza y la estranguló durante 30 minutos, según consignó la policía de acuerdo a la propia declaración del acusado.
Como si eso fuera poco, más tarde decidió ocultar el cuerpo de su madre, atando sus piernas y colocándola en una carretilla. De este modo la cargó en una camioneta y la enterró bajo un pozo de fuego en una iglesia cercana.
El joven habría relatado todo el proceso con un peculiar “sentido de orgullo”, dijo Chitwood, agregando que en todo momento se jactó con los detectives de lo que había hecho, particularmente del ‘talento’ que desplegó en su llamada telefónica al 911, señalando que era “digna de un Oscar”. Además, confesó a la policía haber usado técnicas que aprendió en las clases de justicia penal, para evita dejar rastro, como echar cloro en el agujero donde enterró a su madre para así encubrir el olor.
Chitwood también comentó que probablemente el joven había pensado en matar a su madre hace ya algún tiempo y que no mostró “ningún signo de remordimiento” después de ser atrapado en su mentira.
La policía lo acusó el sábado por la mañana, y la institución recomendó que el estudiante de secundaria sea juzgado como adulto, sin embargo, los fiscales a cargo del caso aún no han decidido si será así. Sus amigos, en tanto, se encuentran bajo custodia y enfrentan “múltiples cargos penales”.