Un adolescente de 15 años fue declarado culpable en Lincolnshire, Inglaterra, luego de que asesinara a su amigo e intentara decapitarlo en diciembre de 2020.

La víctima, identificada como Roberts Buncis de 12 años, fue encontrada en ese entonces en un sector aledaño a su casa según informó en ese entonces la policía inglesa.

Sin embargo, según informó Todo Noticias, lo que llamó aún más la atención del personal policial fue la cantidad de puñaladas que recibió el pequeño, pues se identificaron al menos 70, además de heridas “compatibles con un intento de extirpar la cabeza”.

De hecho, el patólogo Guy Rutty, encargado de hacer las pericias a la víctima, identificó al menos 22 sitios distintos de lesiones distribuidas en el cuello, pecho y abdomen, aseverando además que los signos son consistentes con alguien que “intentó quitarle la mano o los dedos”.

Por lo anterior, en el tribunal se aseveró que dicho acto había sido cometido por “ser un soplón”, ya que había existido un intercambio de drogas que terminó en malos términos con una deuda de 70 dólares.

Violento ataque

En relación a los detalles del crimen, el acusado habría usado tal fuerza que el cuchillo se rompió y una parte quedó incrustada en el cráneo de la víctima.

Eso sí, el adolescente en su defensa manifestó que fue el niño de 12 años que llegó con el arma blanca a la escena del crimen, y que él solo actuó una vez que él intentó apuñalarlo perdiendo el control. De hecho, manifestó que solo recordaba haber propinado una puñalada, y no los 70 ataques posteriores.

De momento, el imputado está a la espera de la sentencia que dictará el tribunal, luego de que solicitaran más días para dictaminar sobre el complejo caso que involucra a dos menores de edad.