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ISP alerta por reto viral que mezcla alcohol con antigripales: cómo identificar señales de riesgo

ISP alerta por reto viral que mezcla alcohol con antigripales: cómo identificar señales de riesgo
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Un reto viral que promueve la mezcla de alcohol con antigripales encendió las alertas por los riesgos de una combinación que puede parecer inofensiva, pero que aumenta la posibilidad de toxicidad hepática.

La advertencia del Instituto de Salud Pública (ISP) vuelve a poner el foco en el uso responsable de medicamentos de venta habitual.

Según explicó la doctora Camila Estay, gastroenteróloga de Clínica MEDS, “la dosis peligrosa o con riesgo de hacer hepatitis del paracetamol es entre 10 y 12 gramos al día. Esto equivale a 20 -22 comprimidos de 500 miligramos”.

“Sin embargo, cuando una persona está tomando antigripales, que en general incluyen paracetamol, al mezclarlos con alcohol —que se metaboliza por la misma vía— las dosis necesarias para que este medicamento resulte tóxico son mucho menores“, advirtió.

A eso agregó que “consumiendo 4 o 5 gramos de paracetamol, que son entre 10 y 12 comprimidos al día, puede hacer que haya una hepatitis. En general, el paracetamol es un fármaco muy seguro, sin embargo, todo el daño que se produce a nivel hepático es dosis dependiente. A mayores dosis de consumo o consumo en forma crónica, aumenta el riesgo de hepatitis grave“.

Síntomas de compromiso hepático

La especialista aseguró que, entre los principales síntomas que pueden sugerir un compromiso hepático, se encuentra la aparición de una coloración amarillenta en la piel y en las escleras —la parte blanca de los ojos—, condición conocida como ictericia, que suele ser uno de los signos que más llama la atención en los pacientes.

Adicionalmente, explicó que también pueden presentarse otros síntomas como compromiso del estado general, fatiga intensa o desproporcionada respecto del esfuerzo físico realizado, dolor abdominal, especialmente en la zona superior derecha del abdomen, alteraciones de conciencia, cambios en el ciclo de sueño y vigilia, además de una mayor facilidad para presentar sangrados.

“Cuando hay antecedentes de haber ingerido paracetamol en dosis altas, sobre todo por días muy prolongados, cuando uno lo mezcla también con antiinflamatorios como ibuprofeno, ketoprofeno, ketorolaco y otros, y alcohol también, si es que se presentan estos síntomas debería dirigirse a la urgencia”, aseguró la facultativa.

Asimismo, aclaró que “todos los fármacos tienen efectos adversos, y los fármacos de venta libre no están exentos de esos riesgos, con lo cual con todos los fármacos hay que tener precauciones, sobre todo con respecto a las dosis. Siempre tienen que ser indicados por un médico y evitar la automedicación, por más que se crea que son fármacos de bajo riesgo como el paracetamol”, señaló.

“Lo mismo pasa con los antiinflamatorios, con el omeprazol, a veces que se puede encontrar más fácil, y todos los fármacos tienen una indicación y su abuso puede llevar a complicaciones graves”, añadió.

Medicamentos y alcohol: una mezcla peligrosa

Además, explicó que los problemas asociados al consumo de medicamentos y el hígado no siempre corresponden a una lesión directa, sino que pueden manifestarse como un mal funcionamiento hepático.

Este efecto puede estar relacionado con la dosis del fármaco, aunque también existen reacciones adversas independientes de la cantidad consumida.

“En esta categoría entran, por ejemplo, algunos fármacos de uso frecuente como las estatinas, los antibióticos e incluso algunos antidepresivos, así que con todos los fármacos hay que tener cierto cuidado”, señaló.

Asimismo, advirtió que el alcohol no solo representa un riesgo por su metabolismo hepático, sino también por las interacciones que puede generar con distintos tratamientos.

En este sentido, indicó que no debería mezclarse con antibióticos, ya que puede disminuir su efectividad; con anticonvulsivantes, porque puede reducir el umbral para presentar convulsiones; ni con antiinflamatorios, debido al mayor riesgo de lesiones gástricas.

La gastroenteróloga de Clínica MEDS agregó que, quienes padecen una enfermedad hepática de base, deben extremar las precauciones al utilizar medicamentos. “La probabilidad de tener una reacción adversa con alcohol y fármacos es más alta si de base hay un daño hepático crónico“, indicó.