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Instalación de mallas de seguridad en departamentos: cuándo cambiarlas y cómo cuidarlas

Instalación de mallas de seguridad en departamentos: cuándo cambiarlas y cómo cuidarlas
Contexto | Pixabay

La trágica muerte de un menor de 9 años este fin de semana en el centro de Santiago volvió a poner el foco en la instalación de mallas de seguridad en departamentos y la importancia de su mantención y cuidado.

Sin duda, se han convertido en un elemento fundamental para prevenir accidentes, especialmente en hogares donde viven niños pequeños o mascotas.

Sin embargo, para que realmente cumplan su función, no basta con instalarlas. También es importante conocer cuál es el sistema de fijación adecuado, realizar una correcta mantención y saber cuándo es necesario reemplazarlas.

Desde Todo Mallas explicaron a T13 que existen distintos tipos de mallas anti caídas. En ese contexto, Patricia Véliz, ejecutiva de ventas de la empresa, detalló cuál es la alternativa recomendada para los más pequeños.

“El objetivo de estas mallas es precisamente que sean anti caídas, anti impactos”, señaló.

El sistema de instalación que recomiendan

Uno de los aspectos fundamentales para garantizar la seguridad de estos elementos es la forma en que son instalados. Según explicó Véliz, en Todo Mallas utilizan perfiles de aluminio que posteriormente son fijados al muro.

Nuestra fijación es con aluminio, con perfiles de aluminio que tienen orificios. Al momento de fijar la malla, ese perfil va fijado al muro de donde se coloque la malla, sea ventana o sea un balcón. Nosotros vamos colocando en estos orificios con ganchos galvanizados la malla”, dijo.

De acuerdo con la ejecutiva, este mecanismo permite conseguir una mayor resistencia y tensión de la malla. Asimismo, advirtió sobre otro sistema de instalación que, a su juicio, ofrecería menor seguridad.

Hay otro sistema que es como unas mallas que las entrelazan en los perfiles y de ahí la fijan al muro. No lo creemos tan conveniente, porque al momento que afirmas, se levanta con todo. O al momento que la malla se va desgastando, se levanta con todo. Y lo hemos visto con casos de clientes que han renovado sus mallas y les hemos tenido que cambiar el sistema, porque no es tan seguro”, indicó.

¿Cuánto peso resisten las mallas de seguridad y cuándo hay que cambiarlas?

La resistencia de estos elementos depende de las necesidades de cada hogar.

“Para niños recomendamos siempre mallas 0.8 (mm), que resisten hasta 100 kilos. Todas vienen con protección UV por su exposición al sol”.

También existen alternativas capaces de soportar hasta 120 kilos, aunque, según explicó la ejecutiva, suelen ser menos solicitadas debido a un factor estético.

Respecto de su duración, Véliz señaló que el paso del tiempo y la exposición constante al sol pueden afectar la tensión y resistencia de la malla.

“La tensión va a ir perdiéndose conforme pasa el tiempo y aparte también por la exposición al sol. Entonces, por recomendación, nosotros indicamos que las mallas deben ser cambiadas a los dos años. Nuestra garantía es por dos años en las mallas normales y en las otras mallas (como la 0.8) tres años, porque sabemos que igual su resistencia es un poquito mayor”, indicó.

Según precisó, durante los primeros dos años la malla debería mantenerse en buenas condiciones y no necesariamente comienza a perder resistencia al cumplir un año. Sin embargo, existen señales que permiten detectar cuándo es necesario tomar medidas.

“En invierno como que se guatea por el frío, pero esa malla al día siguiente le da el sol, vuelve a recuperar su resistencia, se tensa nuevamente. Pero claro, a los dos años, si ya comienzas a ver que solita esa malla comienza a ceder un poco más, ahí sí hay que tener precaución y es preferible cambiarla“, comentó a T13.cl.

Tres señales para detectar el desgaste

Desde Todo Mallas también entregaron algunas recomendaciones para que los propios usuarios puedan revisar el estado de sus mallas y determinar si necesitan ser reemplazadas.

Tensión: “Tú haces el ejercicio de afirmar la mano en la malla con algo de peso y la malla se te va a extender más, sientes que está perdiendo la tensión”.

Color: “La malla es de nylon, transparente, pero cuando ya cambia de color, un poquito amarilla, es porque va perdiendo lo que es la protección UV. Esto regularmente se da pasados los dos años y es cuando la malla comienza sola a veces a soltarse los nudos, por lo que ya está quemada”.

Nudos: “Solita comienza a soltarse, porque ya comenzó a perder la tensión y regularmente se sueltan de los perfiles, de los orificios, porque ahí es donde va toda la tensión de la malla al ser extendida. Entonces cuando el nylon comienza a perder su fuerza, solo se suelta. Es el momento que te da a entender que esa malla sí o sí hay que cambiarla”.

La especialista también advirtió que, cuando una malla comienza a perder tensión, algunas personas optan únicamente por volver a tensarla. Sin embargo, esta solución no necesariamente evita que posteriormente termine rompiéndose.

Recomendaciones para prolongar su vida útil

Además del recambio periódico, existen algunos cuidados que pueden ayudar a mantener las mallas en mejores condiciones, especialmente en hogares donde hay mascotas.

En el caso de los gatos, por ejemplo, desde la empresa aconsejan evitar que estos animales muerdan o arañen el material.

“Nosotros le recomendamos siempre a los clientes que le coloquen un spray repelente. Eso ayuda obviamente a que el gatito no se acerque a morderla o a aruñar la malla, cortar la malla, que es lo que hacen ellos”.

Asimismo, señalaron que es importante evitar utilizar la malla como punto de apoyo, ya sea por parte de niños o adultos, debido a que la presión constante puede acelerar su desgaste.

“Cuando tú te afirmas mucho en la malla o estás como si te afirmaras en una muralla, o una pared, no es lo mismo una malla que una muralla. Entonces, si haces ese ejercicio de estar afirmando, afirmando, afirmando, poniéndole peso a la malla, esa malla va a perder más rápido su tensión”, cerró la especialista.