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Un fallo judicial reciente determinó que la Clínica Universidad de los Andes deberá indemnizar con $180 millones a una familia de Linares tras recibir el cuerpo de su hijo prematuro en una caja en condiciones impactantes. La madre denunció que no le permitieron vestir al bebé y que el trato del personal médico fue insensible. Tras la exhumación del cuerpo y acciones legales, el tribunal falló a favor de la familia, calificando el proceder de la clínica como humillante y degradante hacia la dignidad humana. La defensa cuestiona la apelación de la clínica, temiendo una prolongación del daño emocional.

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El fallo judicial puso fin, al menos en primera instancia, a un caso que dejó una profunda huella en una familia de Linares, luego que recibieran el cuerpo de su hijo prematuro fallecido en una caja.

En ese contexto, la justicia determinó que la Clínica Universidad de los Andes deberá pagar una millonaria indemnización por el trato recibido tras la muerte del recién nacido.

La historia se remonta a noviembre de 2022, cuando Melissa enfrentó un embarazo que, hasta entonces, avanzaba con controles médicos regulares en Santiago.

Sin embargo, todo cambió de forma abrupta durante el quinto mes de gestación, cuando el pequeño, llamado Samir, nació prematuro.

¿Qué dijo la mujer que denunció que su hijo prematuro fue entregado en una caja en Linares?

Según relató la afectada a T13, el momento en que recibió la noticia quedó grabado para siempre. “Me dice: ‘Tienes cinco de dilatación y acabo de tocar los pies de tu hijo. No hay nada que hacer’. Le digo: ‘no entiendo’“, recordó.

A pesar del impacto, alcanzó a ver a su hijo con vida. “Era grande y abrió los ojos”, comentó.

Junto a lo anterior, la mujer revivió la reacción que recibió desde el equipo médico: “El doctor me dice: ‘¿Pero por qué lloras si no hay nada que hacer?’“.

La matrona le dice: ‘Lo que pasa es que está afectada porque va a perder a su hijo’“, añadió.

Tras el fallecimiento del recién nacido, quien vivió solo 90 minutos, la familia accedió a los servicios ofrecidos por el centro de salud.

Bajo esa lógica, confiaron en que el proceso se desarrollaría de acuerdo a protocolos establecidos.

Sin embargo, lo que ocurrió después marcó un quiebre, ya que la madre aseguró que no le permitieron vestir a su hijo y que posteriormente recibió su cuerpo en condiciones que calificó como impactantes.

Dentro de la caja había un contenedor de aluminio, como los que utilizan para dejar las jeringas… pequeño, muy pequeño. Lo habían metido a la fuerza para que entrara“, detalló.

Sumado a esto, Melissa también denunció que el cadáver presentaba rastros de sangre y que incluso le negaron acompañarlo en el traslado.

El nivel de desconcierto era tal que, en un inicio, la familia creyó que se trataba de un procedimiento habitual.

¿Qué dijo la clínica?

El punto de inflexión llegó cuando decidieron consultar a la autoridad sanitaria. Según explicó el entorno, un contacto con la Seremi de Salud permitió establecer que el procedimiento no cumplía con la normativa vigente.

Debido a esto, se ordenó la exhumación de los restos para realizar un funeral acorde a estándares dignos, lo que dio paso posteriormente a acciones legales contra el recinto médico.

Tras varios años de tramitación, el tribunal falló a favor de Melissa, estableciendo una indemnización de $180 millones por el daño causado.

El actuar de la Clínica estuvo muy lejos de estos estándares de respeto ante la dignidad de un ser humano, sino muy por el contrario, el trato que le dieron al cuerpo de Samir, y por tanto a su familia fue humillante, degradante e imposible de comprender“, señaló la resolución.

En tanto, la defensa cuestionó la decisión del recinto asistencial de apelar el fallo, apuntando a una eventual prolongación del daño emocional.

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