A casi 30 años de ocurrido el crimen, la justicia volvió a pronunciarse en contra de Hugo Bustamante, quien este 30 de enero recibió una nueva condena por un doble homicidio perpetrado en 1996 en la comuna de Villa Alemana.
El fallo se suma a su historial delictual, marcado por asesinatos de extrema violencia y que hoy lo mantienen cumpliendo presidio perpetuo calificado.
La sentencia se dictó tras la reapertura de una causa que permaneció cerrada durante décadas y que volvió a activarse gracias a nuevos antecedentes surgidos en 2023.
Estos se originaron a partir de una revelación entregada por el propio Bustamante a la periodista Ivonne Toro, mientras ella investigaba el denominado Caso Ámbar.
Recordemos que Bustamante, quien hoy cumple la máxima pena por el asesinato de la adolescente Ámbar Cornejo, sostuvo durante meses una serie de encuentros con la comunicadora en el penal de Rancagua, en la Región de O’Higgins.
En ese contexto, y mientras Toro preparaba su libro La niña Ámbar, el condenado fue entregando información que terminaría siendo clave para esclarecer antiguos crímenes.
Según el relato de la periodista, durante una de las entrevistas le preguntó directamente si había asesinado a más personas, a lo que inicialmente respondió: “en ninguna parte sale eso”.
Sin embargo, con el paso del tiempo y tras ganar confianza, Bustamante cambió su actitud. “Usted me está tratando como si yo fuera una persona, y, por lo tanto, yo le tengo un regalo (…) sobre su pregunta, anote”, le dijo, antes de mencionar los nombres de Isabel Hinojosa y Eduardo Páez Hinojosa.
El otro macabro crimen de Hugo Bustamente, el asesino del tambor
De acuerdo con lo establecido en el fallo judicial, Bustamante conoció a Eduardo Páez en la cárcel a comienzos de los años 90.
El 27 de junio de 1996 llegó hasta el domicilio de la víctima para exigirle dinero que le adeudaba. La discusión escaló violentamente y terminó cuando el condenado lo golpeó con un fierro en la cabeza, provocándole un traumatismo craneoencefálico que causó su muerte inmediata.
Horas más tarde arribó al lugar Elena Hinojosa, madre de Páez, quien desconocía lo ocurrido. Tras una nueva discusión por la deuda, Bustamante la ahorcó, provocándole la muerte por asfixia mecánica.
Posteriormente, “procedió a amarrar ambos cuerpos con alambres y a taparlos con una frazada, para luego proceder a lanzarlos a un pozo que había en el domicilio de los hechos, tapándolos con tierra de otra excavación”, consigna el documento judicial.
Los peritajes forenses permitieron confirmar que las fechas de muerte coincidían con las denuncias de presunta desgracia presentadas por la familia en 1996.
Finalmente, la jueza Javiera Opazo, del Juzgado de Letras de Villa Alemana, determinó que se trató de muertes violentas de carácter homicida y dictó una pena única de diez años y un día de presidio mayor en su grado medio.
Con esta resolución, Hugo Bustamante suma una nueva condena a su historial criminal, aunque su situación penitenciaria no cambia, ya que continúa cumpliendo presidio perpetuo calificado, la sanción más alta contemplada en la legislación chilena.