VER RESUMEN
La Policía de Investigaciones (PDI) descartó la intervención de terceras personas en el supuesto ataque a Rodrigo Rojas Vade, exconstituyente, tras cuatro meses de investigación. La unidad antisecuestros no encontró evidencia de intento de rapto o motivaciones políticas en el incidente. A pesar de revisar cámaras, entrevistar testigos y analizar la escena, no se confirmó la participación de bandas u otras personas. El jefe de la BIPE afirmó que no se pudo reconstruir el hecho debido a una “puesta en escena objetiva” poco común, y las declaraciones de Rojas Vade tampoco aportaron suficientes antecedentes.
La Policía de Investigaciones (PDI) descartó la intervención de terceras personas en el supuesto ataque que habría afectado al exconstituyente Rodrigo Rojas Vade.
La conclusión surgió después de casi cuatro meses de diligencias encabezadas por la unidad antisecuestros, que no logró acreditar que el exintegrante de la Convención Constitucional fuera víctima de un intento de rapto o de una agresión con motivaciones políticas.
Durante la indagatoria, los detectives revisaron registros de cámaras de seguridad, entrevistaron a posibles testigos, analizaron el sitio del suceso y tomaron declaración al propio Rojas Vade.
Sin embargo, ninguno de estos procedimientos permitió confirmar la presencia de una banda o de otras personas involucradas en el episodio.
El subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE), explicó a T13 los principales resultados de las diligencias.
“Nos deja claro que conforme a todos los peritajes que se trabajaron y se hicieron en el sitio del suceso, en inspección ocular, el levantamiento de cámara, no es posible confirmar la participación de terceras personas en este hecho en particular”, aseguró.
De acuerdo con el funcionario policial, la investigación presentó características poco habituales en comparación con otros casos que inicialmente son denunciados como secuestros.
“La verdad es que hemos investigado muchos casos que parten como una denuncia de secuestro y que después se descartan muchos de ellos”, indicó.
“Pero nunca habíamos tenido un caso donde existiera una puesta en escena tan objetiva, un modo tan evidente. Sino que hemos tenido casos que después de las declaraciones se confirma o se descarta que sea un secuestro real”, agregó.
Otro de los puntos considerados por los investigadores fue el testimonio entregado por el exconstituyente. No obstante, sus declaraciones no habrían aportado antecedentes suficientes para reconstruir lo ocurrido.
“Él no recuerda exactamente el momento cuando es abordado y es agredido físicamente para dejarlo en esa condición”, señaló Barrientos.