Cuatro días desaparecido lleva el joven TEA de 28 años, José Ignacio Rodríguez Pulgar, cuyo rastro se perdió la tarde del jueves 8 de enero en el sector de Mata Redonda, en la comuna de El Carmen, lugar donde se encontraba de vacaciones junto a su familia en la región de Ñuble.
Es por ello que su familia pide ayuda de manera desesperada para dar con su paradero, luego de que saliera de la casa el pasado viernes, luego de que saliera del lado de su madre para ponerse zapatillas.
La situación genera especial angustia debido a las condiciones de salud del joven, ya que presenta un alto nivel de dependencia y requiere cuidados permanentes, al ser insulinodependiente y además padecer diabetes e hipertensión, por lo que necesita medicación diaria.
Hermana de joven TEA desaparecido pide ayuda
Natasha Pulgar, hermana de joven TEA desaparecido en Chillán, conversó con el matinal Mucho Gusto y entregó detalles de la última vez que vieron a José Ignacio.
“Mi hermano desaparece porque justamente él da indicaciones o gestos de lo que él necesita. Entonces, le hizo como el gesto a mi madre que quería ponerse las zapatillas. Él, para andar en casa, siempre anda con pantuflas o a pie pelado, que también es parte de la condición; le gusta andar descalzo”, comenzó contando.
Y continuó: “Entonces mi mamá le puso las zapatillas, él fue al baño y en ese transcurso mi mamá notó que se había demorado más de lo normal. Y ahí es cuando se dio cuenta de que él no se encontraba en el perímetro de la casa”.
En ese sentido, Pulgar señaló que el joven de 28 años “es dependiente de cuidado, él no distingue entre lo bueno y lo malo. Mi mamá es cuidadora principal, 24/7; ella está siempre con él. Él no habla, no se comunica; nosotros, como familiares, nos podemos comunicar con él porque lo conocemos”.
Asimismo, la hermana del joven TEA desaparecido sostuvo que hace muchos años ocurrió un episodio similar en otro campo, “pero ahí lo encontramos de inmediato, o sea, estamos hablando como 3 horas”.
Ante la falta de comunicación de su hermano, Natasha explicó que, en caso de encontrarlo, “la forma ideal es no abordarlo, o sea, no físicamente, sino tomar una distancia respetuosa. Él atiende por Pepe, pero para personas desconocidas, José Ignacio. Él va a atender y hay que decirle: ‘Vamos’, y él atiende al tiro”.
“Como lo conocemos, creíamos que quizás habían podido salir a caminar los días anteriores de la desaparición, pero mi madre solo hizo trayectos cortos hasta la salida del terreno. Los otros días habían salido pero en auto. Entonces también creemos que, porque tiene muy buena memoria, quizás quiso hacer alguna ruta que habría tomado con el auto”.
El desesperado llamado de la familia
Eso sí, la familia está sumamente preocupada porque José Ignacio no ha recibido sus medicamentos.
“Nuestra desesperación va por ese lado, porque han pasado muchos días y necesitamos saber dónde está. Lo queremos de vuelta, queremos irnos pronto a Santiago con mi hermano, eso es lo principal”, dijo Natasha.
Finalmente, la hermana del joven TEA desaparecido hizo hincapié en “hacer el llamado también para que esto no decaiga, que esto no quede como una noticia del día ni de la semana, sino que no parar la ayuda, no parar la difusión hasta encontrarlo. Pedimos la ayuda también de la ONG que nos han contactado, pero no han podido llegar. También el gobierno regional que se haga presente con todos los recursos que necesitamos porque yo quiero a mi hermano de vuelta”.