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El crimen impactante de un adolescente de 14 años, Benjamín Ortíz Ríos, cuyo cuerpo calcinado fue encontrado en Arica, ha conmocionado a la comunidad. El joven, bajo cuidado de Mejor Niñez, escapó de la residencia antes de su muerte por asfixia mecánica por ahorcamiento, seguido de la quema de su cuerpo. Las autoridades sospechan de un ajuste de cuentas entre bandas delictuales vinculadas al tráfico de drogas en la zona, destacando la gravedad de que este tipo de crímenes ahora afecte a chilenos, no solo a extranjeros. El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos y prevenir la reagrupación de bandas criminales en la región.
Impacto ha generado en Arica, el crimen de un adolescente de 14 años, cuyo cuerpo apareció calcinado en el sector de Las Llosyas.
La víctima corresponde a Benjamín Ortíz Ríos, un joven chileno que se encontraba bajo el cuidado del servicio Mejor Niñez y que, según los antecedentes conocidos, se había escapado de la residencia antes de su muerte.
Aunque el hecho ocurrió el pasado 16 de febrero, la información salió a la luz pública recién durante las últimas horas.
De acuerdo a lo informado por T13, la causa de muerte fue asfixia mecánica por ahorcamiento.
Posteriormente, desconocidos quemaron el cuerpo, una escena que no pasó inadvertida para testigos del sector.
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, entregó detalles sobre el hallazgo y el inicio de la indagatoria.
“No estaba enterrado, ni en otras circunstancias donde se hubiese intentado ocultar su cuerpo. Simplemente se calcinó el cuerpo, y hubo personas que lo vieron. Dieron cuenta a la policía e iniciamos a partir de ese momento la investigación”, explicó el persecutor.
En cuanto a las hipótesis que maneja el Ministerio Público, Carrera indicó que todo apunta a un posible ajuste de cuentas entre bandas delictuales vinculadas al tráfico de drogas.
El fiscal advirtió que este tipo de crímenes, en la zona, afectaban mayoritariamente a extranjeros, especialmente venezolanos, pero en esta oportunidad la víctima fue un adolescente chileno.
“Una de las cosas que más nos preocupa de este tipo de hechos es que se puedan estar reagrupando bandas que, bajo nuestro criterio, están desarticuladas o en su mínima expresión”, cerró.