Había moscas y ratones: clausuran cocina que abastecía a turistas en San Pedro de Atacama y gimnasio
Un amplio operativo sanitario se registró en San Pedro de Atacama. La Seremi de Salud de la Región de Antofagasta, encabezada por Rodrigo Medina, ordenó el inicio de sumarios sanitarios y la prohibición de funcionamiento de dos recintos tras detectar graves irregularidades.
La fiscalización, que surgió a partir de denuncias ingresadas al portal OIRS del Ministerio de Salud, apuntó primero al Servicio de Alimentación y Cabañas Pankara, informó El Diario de Antofagasta.
El lugar operaba como una cocina de gran escala, encargada de abastecer con desayunos, almuerzos y cenas a al menos 18 agencias de turismo, pero lo hacía sin contar con las autorizaciones correspondientes.
Hallazgos críticos en cocina que abastecía a turistas
Durante la inspección en San Pedro de Atacama, los fiscalizadores detectaron condiciones sanitarias altamente deficientes. Entre ellas, baja presión de agua potable, presencia de perros y gatos en zonas de manipulación de alimentos y gran cantidad de moscas.
A esto se sumaron evidencias de roedores en el entorno y un manejo inadecuado de residuos orgánicos.
El hallazgo más preocupante fue el decomiso de 53 kilos de alimentos en mal estado, con fechas de vencimiento caducadas, presencia de moho y ensaladas mantenidas a temperatura ambiente, lo que implicaba un riesgo directo para los turistas que consumían estos productos.
En paralelo, la autoridad sanitaria también clausuró el gimnasio “Energy House” de San Pedro de Atacama, que no contaba con el informe sanitario obligatorio.
En el recinto se constató acumulación de polvo, falta de mantención en las máquinas y deficiente ventilación.
Asimismo, se detectaron baños en mal estado y la ausencia de elementos básicos de seguridad, como extintores vigentes y botiquines de primeros auxilios, incumpliendo la normativa exigida para espacios de uso público.
Finalmente, el seremi Rodrigo Medina enfatizó que estas medidas buscan resguardar la salud de la población y proteger la imagen del destino turístico.
Los sumarios iniciados podrían derivar en multas que van desde una décima hasta mil UTM, mientras que la prohibición de funcionamiento se mantendrá vigente hasta que los responsables acrediten la corrección total de las faltas detectadas.
La autoridad también hizo un llamado a residentes y visitantes a verificar que los servicios contratados cuenten con las certificaciones sanitarias correspondientes, con el fin de evitar riesgos como intoxicaciones o accidentes.