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La seremi de Bienes Nacionales en Antofagasta, Camila Alonso, renunció por “motivos personales”, convirtiéndose en la vigésima autoridad regional en dejar su cargo durante el mandato de José Antonio Kast. Esta situación ha generado críticas sobre la estabilidad de los equipos regionales y los procesos de designación del Ejecutivo. El diputado Jaime Araya criticó la falta de coordinación en el Gobierno, mientras que Sebastián Videla solicitó mayor seriedad en los movimientos del equipo gubernamental. La renuncia de Alonso deja vacante el cargo, obligando al Gobierno a iniciar un nuevo proceso de selección para su reemplazo.
Una nueva salida se sumó al Gobierno del presidente José Antonio Kast. Durante este miércoles, se confirmó la renuncia de Camila Alonso, quien se desempeñaba como seremi de Bienes Nacionales en la región de Antofagasta.
Con esta baja, ya son 20 las autoridades regionales que han dejado sus cargos durante la actual administración, situación que nuevamente abrió cuestionamientos sobre los procesos de designación del Ejecutivo y la estabilidad de sus equipos en regiones.
Según informó el Ministerio de Bienes Nacionales a través de un comunicado, la salida de Alonso se produjo por “motivos personales”. Ante ello, la abogada -titulada de la Universidad de Antofagasta-, deja vacante la cartera en la zona, por lo que el Gobierno deberá iniciar un nuevo proceso para definir a su reemplazo.
La renuncia se da en medio de críticas por la falta de prolijidad en algunos nombramientos y por el denominado “goteo” de autoridades regionales que han abandonado sus funciones en lo que va de la administración.
Parlamentarios cuestionaron nueva salida de seremi
Uno de los primeros en reaccionar fue el diputado de la zona, Jaime Araya (IND), quien apuntó directamente al funcionamiento interno del Ejecutivo.
A través de su cuenta de X, el parlamentario lanzó una dura crítica contra el entorno más cercano del Gobierno.
“No puede ser el desorden y la descoordinación que genera el segundo piso y los asesores más cercanos, con sueldos millonarios pagados con fondos públicos. Debieran ser despedidos por irresponsables, soberbios e inútiles, por entrabar la gestión”, señaló.
En esa misma línea, Araya advirtió el impacto que este tipo de cambios provoca en el trabajo regional. “Que se vaya un seremi es volver a empezar en la región”, sostuvo, para luego cuestionar: “¿Dónde estaba la urgencia?”.
También se refirió al caso el diputado Sebastián Videla (IND), quien pidió mayor seriedad al Ejecutivo frente a este nuevo movimiento en sus equipos.
“Desconozco los detalles de la salida, pero espero que no sean directamente del Gobierno porque la seremi era una persona que quería contribuir al norte. Seriedad al gobierno”, expresó.