A través de una declaración pública, las familias de los chilenos Felipe Osiadacz y Fernando Candia, que se encuentran detenidos en Malasia, acusados de homicidio, recalcaron la inocencia de los jóvenes y agradecieron la preocupación por la dramática situación que están viviendo.

Los familiares que hasta ahora no habían querido referirse de manera pública al tema, agradecieron la cobertura de los medios de comunicación y la preocupación tanto de la opinión pública como de las autoridades.

[leetambienImg]https://www.pagina7.cl/notas/actualidad/nacional/2018/05/04/el-crudo-relato-de-chileno-que-estuvo-preso-en-malasia-te-hacen-sentir-como-cucaracha.shtml[/leetambienImg]

Junto con ello, reiteraron que Osiadacz y Candia se encuentran privados de libertad en Kuala Lumpur, Malasia, desde agosto del año pasado, lo que ha provocado “a nuestras familias enfrentadas a meses de gran dolor, angustia e impotencia”.

Pese a que personas supuestamente cercanas a la familia han relatado detalles de cómo ocurrió el incidente en que se han visto involucrados y por el que arriesgan pena de muerte, la familia decidió explicar en detalle lo que ocurrió.

“Felipe y Fernando se vieron envueltos en un incidente con un desenlace fatal, luego de ser abordados por un malayo (que según el informe forense se encontraba bajo la influencia de diversos estupefacientes). Mientras Felipe esperaba en el lobby del hostal en que se hospedaban a Fernando, que le traía las llaves de la habitación para acostarse, el malayo siguió a Fernando hasta el hostal, exigiéndole insistentemente que le diera dinero. Ya en el lobby, el malayo insistió en su petición y dado que ambos chilenos se negaron, comenzó a agredirlos“, reza la declaración.

Aun cuando los chilenos no quisieron responder agresivamente y le pidieron ayuda al recepcionista del lugar, para que llamara a la policía, la persona siguió insistiendo con un nivel de agresividad mayor. “Como el nivel de agresividad de esta persona aumentó, ellos se asustaron y lo inmovilizaron sin ninguna intención de causarle daño, pues todo lo sucedido fue en defensa propia“, se explica en el documento.

La familia comenta también que esta dramática situación se dio “el primer día de sus vacaciones, las cuales iniciaban luego de un período en que ambos trabajaron un año en Nueva Zelanda (país donde se conocieron), después de haber finalizado sus estudios en Chile”.

Para enfrentar el difícil escenario que se avecina, contrataron a un estudio de abogados en Malasia, y conforme a eso, aseguraron que el silencio que han mantenido hasta ahora, “obedece a las recomendaciones entregadas por la propia defensa, quienes nos han aconsejado desde el principio no abordar el tema públicamente para no afectar el proceso legal”.

Desmienten a supuestos amigos de la familia

En este contexto, la familia también aclaró que “ninguna persona cercana a nuestras familias o que tenga relación o conexión con nosotros o nuestros hijos, ha emitido declaraciones públicas, por lo tanto, quienes han aparecido atribuyéndose vocerías, figurando en algunos medios y entregando antecedentes, no son fuentes válidas y no nos representan“.

Finalmente, enfatizaron en la inocencia de sus hijos y reiteraron que “esto no ha sido más que un terrible accidente que ha afectado a dos jóvenes que solo iban a disfrutar de sus vacaciones”.

Paralelo a eso, aseguraron estar coordinando una audiencia con el presidente Sebastián Piñera, para así acelerar las gestiones para traer de vuelta a Felipe y Fernando. De todas formas, valoraron el apoyo consular que han recibido desde el primer día, especialmente por parte del Cónsul de Chile en Malasia, Juan Francisco Mason Izquierdo.

Cabe señalar que después de este viaje por el Sudeste Asiático, la familia comentó que Felipe pretendía estudiar un magíster en Barcelona, mientras que Fernando quería instalar un negocio gastronómico en Chile.

Por último, rogaron a los medios respetar su silencio y ser cautelosos con la información divulgada en torno al caso.