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Nuevos detalles sobre el ataque de Hernán Meneses en Calama salen a la luz durante su formalización: el estudiante de 18 años planificó con antelación el asesinato de una inspectora y la agresión a una paradocente y tres alumnos, revelando en un cuaderno sus intenciones de llevar a cabo una masacre en el colegio. Meneses justificó su plan bajo conceptos como odio y capitalismo, fijando como fecha límite el 15 de mayo de 2026 para el ataque en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, donde dibujó escenas violentas y se comparó con un agresor finlandés.
Nuevos datos salieron a la luz sobre el violento ataque protagonizado por Hernán Meneses, estudiante de 18 años que asesinó a una inspectora y dejó a una paradocente y a tres alumnos heridos en un colegio de Calama.
Durante su formalización, la fiscalía reveló detalles clave del cuaderno que el joven mantenía oculto en su habitación.
Allí plasmó con precisión su plan y las motivaciones detrás del crimen que conmocionó a la comunidad escolar.
Según se expuso en la audiencia, Meneses no actuó de manera impulsiva. En sus escritos dejó en evidencia su intención de llevar a cabo una masacre al interior del establecimiento educacional.
Su objetivo apuntaba directamente a estudiantes de primero básico, además de cualquier persona que se interpusiera en su camino.
Tras concretar el ataque, planeaba quitarse la vida en el mismo lugar. En sus propias palabras, justificó su actuar bajo conceptos como “odio, capitalismo, misantropía”.
Los dibujos en torno al mortal ataque en colegio de Calama
El cuaderno también contenía una serie de dibujos y símbolos que complementaban su relato.
Entre ellos destacaba un texto titulado “Dies irae”, expresión en latín que significa “día de ira”, reveló CHV Noticias.
En ese apartado, el joven fijó como fecha límite el 15 de mayo de 2026 para ejecutar el ataque y eligió el Instituto Obispo Silva Lezaeta como escenario, debido a que conocía sus dependencias y consideraba que tenía fácil acceso.
Además, dibujó una caricatura de sí mismo disparando un arma, acompañada de la frase “miércoles sangriento”.
Ese concepto no resultó al azar. Meneses hizo alusión directa a un ataque ocurrido en 2007, cuando un estudiante finlandés protagonizó una masacre en su propio colegio.
En ese episodio, el agresor mató a ocho personas antes de suicidarse, cifra que coincide con el número de víctimas que el imputado buscaba alcanzar.