El dolor de la familia de Maite Vega Barra se vio aún más profundizado por una insólita situación ocurrida durante su propio velorio. Se trata del caso de una niña de 9 años que falleció aquejada de una infección de la “bacteria asesina” en noviembre de 2024 en el Hospital Regional de Concepción.

El tema fue abordado a fondo en una reciente edición de Reportajes T13, donde se recordó que la muerte de la pequeña estuvo marcada por una grave negligencia médica: fue atendida en cuatro ocasiones y no recibió un diagnóstico oportuno.

Según la investigación, la causa probable del deceso sería una infección por estreptococo pyogenes, especie conocida como “la bacteria asesina”, pero no se le diagnosticó hasta su muerte.

Su deceso destapó no solo la eventual responsabilidad del sistema de salud, sino también la actuación del médico Jorge Tang, quien hoy se encuentra imputado por cuasidelito de homicidio.

De acuerdo al reportaje, el mismo especialista también enfrenta otras dos denuncias por malos tratos hacia pacientes, pero a pesar de todo, sigue en funciones mientras se resuelve un sumario administrativo.

Familia vivió bochornoso episodio en medio del velorio

La muerte de Maite dejó a sus padres sumidos en un dolor irreparable. Pero, su pesar fue aún más grande cuando vivieron una situación impensada en el mismo velorio de Maite.

Según denunció su abogado, funcionarios del sistema de salud llegaron hasta la ceremonia para comunicarle a la familia que su otra hija pequeña también debía someterse a exámenes porque podría portar la misma bacteria.

“Cuando Maite estaba siendo velada con sus familiares y compañeros de curso, se presentaron funcionarios del sistema de salud y les informaron que teóricamente su hermana también tenía la bacteria y que tenían que realizarle exámenes. Esto ocurrió frente a todas las personas en ese lugar”, relató a T13.

Cabe mencionar que todo esto ocurrió en presencia del resto de los seres queridos de Maite, quienes la despedían por su repentina muerte.

El hecho provocó indignación entre los cercanos, quienes cuestionaron el momento y la forma en que se comunicó la información.

De momento, son cinco profesionales los imputados por el caso, quienes continúan en funciones en el Hospital Regional de Concepción, mientras avanza tanto el proceso judicial como el sumario administrativo instruido por el Servicio de Salud del Biobío.