Tras más de una semana de angustia e incertidumbre, el empresario ferretero de 84 años que había sido secuestrado en la comuna de San Miguel finalmente fue liberado y ya se encontraría junto a su familia.
De acuerdo con los primeros antecedentes, la liberación de Jorge Vera se concretó durante la madrugada de este miércoles, luego de intensas negociaciones entre su entorno y los captores.
El adulto mayor se encuentra con vida y, según se informó, en condición de salud estable tras haber constatado lesiones debidamente.
Según reveló el periodista Tomás Cancino en el matinal Contigo en la Mañana de CHV, logró comunicarse con la familia del empresario, quienes manifestaron alivio tras el desenlace.
“Ellos están muy aliviados con respecto a la situación. Hablamos cerca de las 7 de la mañana y ya se encontraban junto a él, luego de trasladarse temprano al punto de la investigación”, detalló.
En esa línea, el comunicador añadió que Vera ya pudo reencontrarse con su círculo cercano y que, pese a lo vivido, se encuentra en buen estado general.
Secuestradores enviaron “pruebas de vida” y les exigieron montos inéditos en Chile
Respecto a las negociaciones, trascendió que la familia habría pagado más de 50 millones de pesos para concretar la liberación.
Sin embargo, las cifras iniciales exigidas por la banda eran considerablemente más altas.
“Con el paso de los días la negociación se fue complicando, principalmente por los montos que estaban pidiendo, que eran prácticamente inalcanzables. En un comienzo exigieron un millón de dólares y luego bajaron la cifra a 700 millones de pesos”, explicó Cancino, cifras que han sido calificadas como inéditas en este tipo de delitos en el país.
De manera extraoficial, se indicó que la primera exigencia superaba los 900 millones de pesos chilenos, lo que tensionó aún más el proceso de negociación.
Finalmente, en el mismo espacio televisivo se exhibió una de las imágenes que la familia recibió como “prueba de vida” durante el secuestro.
En el registro se observa al empresario, quien es insulinodependiente, recibiendo su tratamiento, lo que daba cuenta de su estado durante el cautiverio.