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El Juzgado de Garantía de San Bernardo decretó prisión preventiva para los dos últimos detenidos en la encerrona fatal que causó la muerte de Alejandro Águila, un niño de 12 años. Los acusados, de 18 y 23 años, enfrentan cargos por robo con intimidación, robo calificado y robo con homicidio, mientras que la Fiscalía dispuso 120 días de investigación. Los imputados, armados con cuchillos, realizaron un asalto violento en un servicentro, atacaron a un carabinero de civil y participaron en la encerrona donde falleció el menor. El Ministerio Público señaló la planificación de la banda y la negligencia con la vida humana, refutando la defensa que intentó minimizar la culpa de los detenidos. La fiscalía destacó la complicidad de todos los miembros, incluso aquellos que no descendieron de los vehículos en los delitos anteriores, y desestimó la versión de desconocimiento de la situación del niño por parte del grupo.
El Juzgado de Garantía de San Bernardo dictó este jueves la prisión preventiva para los dos últimos detenidos vinculados a la fatal encerrona que terminó con la vida del niño de 12 años, Alejandro Águila.
Se trata de dos hombres de 18 y 23 años, quienes resultaron formalizados por robo con intimidación, robo calificado y robo con homicidio.
En tanto, la Fiscalía de Análisis Criminal Occidente mantiene un plazo de investigación de 120 días para esclarecer todos los hechos.
¿Qué pasó durante la formalización de los detenidos por la muerte de niño durante una encerrona en San Bernardo?
Según detalló el fiscal Leonardo Tapia, los imputados participaron en un recorrido delictual que comenzó poco después de la medianoche con un violento asalto a un servicentro.
Armados con cuchillos, atacaron a clientes y trabajadores, apropiándose de un vehículo que posteriormente utilizaron para trasladarse.
Luego, la banda interceptó a un carabinero de civil, golpeándolo hasta fracturarle la clavícula y robándole pertenencias personales.
Finalmente, en la madrugada ocurrió la encerrona donde el menor perdió la vida.
Los tres argumentos de la defensa
De acuerdo a lo consignado por ADN, el Ministerio Público subrayó el “total desprecio por la vida humana” evidenciado por la coordinación de la banda y la negligencia deliberada frente al niño que quedó colgando en el auto robado durante varios kilómetros.
Durante la audiencia, los abogados de los últimos detenidos intentaron minimizar la participación de sus representados, argumentando que no descendieron de los vehículos en los ilícitos previos.
No obstante, el persecutor desestimó esta postura tras afirmar que esta situación “no tiene mayor relevancia”.
Además, explicó que en este tipo de delitos los antisociales actuaron con una planificación previa, estableciendo roles específicos dentro de la banda.
Junto a lo anterior, mencionó que el hecho de que algunos miembros no descendieran del vehículo no los exime de responsabilidad en la serie de crímenes consecutivos que perpetraron.
Por su parte, la defensa también intentó señalar que el acusado de 23 años simplemente “venía saliendo del trabajo” cuando flo detuvieron.
No obstante, la Fiscalía aclaró que existían órdenes de detención emitidas el día anterior al arresto.
Junto a lo anterior, el organismo puntualizó que el allanamiento al domicilio del sujeto permitió recolectar evidencia clave, incluyendo ropa y tarjetas bancarias vinculadas a la primera víctima, a la cual asaltaron en un servicentro.
Un tenso momento
Cabe destacar que el momento más tenso durante la audiencia se centró en la magnitud del homicidio del menor de edad.
La defensa intentó sostener que algunos miembros de la banda, particularmente quienes iban en el vehículo de apoyo, no advirtieron que el niño de 12 años estaba colgando del exterior del automóvil sustraído.
Sin embargo, el Ministerio Público rechazó esta versión, ya que indicó que el vehículo de apoyo seguía de cerca al automóvil robado y que sus ocupantes pudieron observar claramente lo que ocurría.
Asimismo, reveló que las víctimas no dejaron de gritar desesperadamente sobre la situación del pequeño Alejandro.
Finalmente, el fiscal Leonardo Tapia enfatizó la incredulidad frente a los argumentos de la defensa.
“Alegar desconocimiento viendo el vehículo por delante avanzando más de 2 kilómetros, casi 3 kilómetros con él, y que después en conjunto hayan abandonado los vehículos, no tiene ningún sentido”, sentenció.