Nuevos antecedentes salieron a la luz en torno al crimen de Ingrid del Carmen Barrera Rantul, la mujer de 53 años asesinada en Loncoche en un caso que ha generado conmoción a nivel nacional y que es investigado como un presunto homicidio por encargo.

Recordemos que por este caso permanecen detenidos tres adolescentes de 17 años, entre ellos la hija de la víctima, su pololo y quien sería un compañero de liceo quien sería el autor material del crimen.

De acuerdo con los antecedentes expuestos por el Ministerio Público, la hija de la víctima habría planificado el crimen junto a su pololo, mientras que un compañero de liceo habría aceptado llevar a cabo el ataque a cambio de un pago superior a los 60 mil pesos.

BioBioChile tuvo acceso a la declaración del adolescente sindicado como el “sicario”, donde confesó ante la Fiscalía y la PDI cómo fue contactado para cometer el asesinato, cuánto dinero le ofrecieron y de qué manera ingresó al domicilio de la víctima.

La confesión del asesino de Ingrid Barrera, el sicario juvenil de Loncoche

En su declaración, el joven sicario —identificado como A. por ser menor de edad— aseguró que la propuesta le fue realizada durante un recreo en el establecimiento educacional donde estudiaba.

Me comenzaron a hablar en el liceo, específicamente en el recreo. La pega consistía en matar a la mamá”, relató, refiriéndose a H, hija de la víctima, y R, el pololo de ella.

Asimismo, reveló que inicialmente le ofrecieron cerca de 90 mil pesos por concretar el homicidio y que recibió un adelanto en efectivo antes de cometer el crimen.

“Me pagarían cerca de 90 mil pesos. Lograron darme cerca de 30 lucas en efectivo y me los paso la chica, desconozco su nombre pero era la hija de la fallecida. Esa chica es bajita delgada medio morena y el dinero que me paso en la calle”.

“Al verme gritó y hubo un forcejeo”

Según su versión, la coordinación estuvo a cargo del pololo de la hija de la víctima, quien le habría entregado información sobre los movimientos de Ingrid Barrera y los detalles para ingresar a la vivienda.

“Él me daba la información diciéndome los días que podía ir, todo por WhatsApp, mensajes que luego borramos por petición de él”, declaró.

El adolescente también aseguró que planearon dejarle abierto un ventanal lateral del primer piso, por donde ingresó al inmueble la mañana del crimen. Una vez dentro, permaneció cerca de una hora esperando que la mujer saliera de su habitación.

El lunes 15 de junio del 2026 lo escogimos porque yo lo tenía disponible para poder ir. Me junté con R. frente a su casa y caminé con él hasta la casa de su pareja y ahí ella salió y yo me quedé en la esquina esperando. Pasó un ratito me metí a la casa y subí al segundo piso. Esperé adentro cerca de 1 hora. No pude entrar al dormitorio porque estaba con seguro, así que simplemente esperé hasta que ella salió de su habitación y al verme gritó y hubo un forcejeo“.

Tras concretar el ataque, el joven afirmó que abandonó el lugar y posteriormente le informó al otro menor de edad que la tarea estaba cumplida, enviándole una foto del cuerpo que después ambos borraron.

Tras comenter el macabro crimen, el joven se trasladó a su liceo, donde llegó tarde y como si nada tras su encargo.

“Yo me lavé cara y manos en la misma casa de la señora de calle República, en la sala principal, ya que está todo conectado, y me cambié ropa. Esa ropa la eche a lavado, no sé si está sucia o limpia. pero está en mi casa”, dijo.

“Al liceo Padre Hurtado llegué alrededor de las 11 puede ser, de la mañana. Entré por la entrada principal, los inspectores me vieron llegar tarde y a ellos les dije que había tenido una pelea. Ellos no preguntaron más detalles”, agregó.

A. dice que no volvió a ver a R. ni a H. Se supone que el resto del dinero se lo darían cada cierto tiempo, sin ahondar en detalles. Incluso, le dijeron que podía sacar unas joyas de la casa de la víctima a modo de retribución, pero A. no lo hizo.

Dejé todo tal cual, no las quise“, señaló A.

Al finalizar su declaración, reconoció estar “un poco arrepentido” por lo ocurrido y que “le cuesta recordar” el hecho.

“La plata la quería para pagar mis gastos simplemente”, señaló.