Joven veterinaria vive calvario tras inquietante acoso de excliente: hasta instaló GPS en su auto
Un grave caso de hostigamiento denunció Camila Tobar, una veterinaria de Ñuñoa, en el programa Contigo en la Mañana, acusando que un hombre lleva varios meses acosándola.
Según relató al matinal de CHV, todo comenzó cuando el sujeto llegó con su perrito, Lorenzo, para un control de salud de rutina. Sin embargo, el canino se enfermó de gravedad en agosto del año pasado y la clínica realizó grandes esfuerzos económicos para salvar su vida.
“El cliente no tenía los medios económicos para costear medicamentos, consultas, controles, hospitalizaciones; entonces, junto con mis compañeras comenzamos a brindarle apoyo”, comentó Camila, quien ejemplificó que lo apoyaron con consultas sin costo y cobrando solo los insumos veterinarios.
En medio de este tratamiento, el hombre se “declaró” a Camila. “Un día lo atiendo y el tutor, textual, me dice ‘me estoy pasando rollos contigo’, se me insinuó. Me afectó mucho, me puse a llorar. Le tuve que contar a mis compañeras lo que me estaba ocurriendo”, recordó.
Debido a que el sujeto traspasó el trato profesional con la veterinaria, ella derivó el caso a sus compañeras. Lamentablemente, Lorenzo no sobrevivió.
“Mi compañera atendió el caso. Lo intentamos todo hasta que el paciente falleció. A mí me dio mucha pena, nos afectó mucho porque lo queríamos mucho a Lorenzo”, comentó. Desde entonces, comenzó un acoso sistemático hacia Camila.

Así comenzó el acoso a la veterinaria en Ñuñoa
Flores, regalos y hasta un pastel tan específico como un cheesecake de maracuyá, favorito de Camila, comenzaron a llegar a sus manos como regalos del hombre.
“Hablé con él y le dije ‘yo no quiero nada contigo, quiero que me dejes en paz, eres una persona mayor y yo no quiero nada contigo'”, comentó la profesional. Sin embargo, esto no frenó el acoso y el sujeto intentó reiteradas veces entrar a la clínica, exigiendo conversar con ella.
Incluso envió mensajes al WhatsApp de la clínica. “Eran mensajes amorosos, de índole sexual… (decían) ‘estamos enamorados, tenemos una relación, nos amamos, Camila'”, comentó la mujer y además mostró un video que le envió en donde reconoce que está “obsesionado”.


“Comenzó a pagar a cuidares de auto para que me entregaran paquetes, creyendo que así podría seguir acercándose a mí”, añadió sobre el comportamiento el hombre.
Ante el rechazo de Tobar, el hombre empezó a rondar con una moto su lugar de trabajo, acelerando el motor con el objetivo que todos los escucharan. La situación empeoró aún más cuando el sujeto aseguró que instaló un GPS en el auto de Camila.
Carabineros no ayudó a Camila
Desde la clínica veterinaria, su jefe, José Manuel, explicó que han bridando protección a su trabajadora, asignando turnos en compañía de sus colegas, como también completo acompañamiento durante su entrada, salida y horario de colación.
Paralelamente, cercanos a ella trataron de hablar con familiares del hombre y ellos le revelaron que tiene problemas de salud mental.
Nada de esto detuvo el acoso del sujeto, quien se paraba fuera del recinto a la espera de Camila, hasta que un día llamaron a Carabineros y Paz Ciudadana. “Esto era algo de siempre. Él me abordaba, él me intimidaba y donde no había golpe ni agresión física las autoridades no podían hacer nada”, comentó.

En tanto, el equipo de Contigo en la mañana intentó conversar con él, pero no quiso hablar a las cámaras. Aún así, el programa de CHV exhibió unos audios en los que aseguró que no la molestará más.
En el mensaje se le escucha decir: “No tengo tiempo y no se preocupe. Ya no insista más, no se repetirá más lo de ayer. Además viajo y me voy de acá, así que no me van a ver nunca más”.
Por su parte, Sebastián Sichel, alcalde de Ñuñoa, anunció acciones legales. “No lo vamos a dejar tranquilo porque vamos a usar a los Tribunales de Justicia para alejarlo de las potenciales víctimas. Todo mi respaldo, cariño y protección a Camila”, aseveró.
Graves antecedentes penales
En medio de este acoso, la veterinaria descubrió que no es la primera mujer a la que acosa y que, además, tiene graves antecedentes penales: uso de armas, drogas, uso de explosivos, falsificación de identidad y de billetes.
A pesar de esto, y tras meses de hostigamiento permanente, Camila Toba se rehúsa a dejar su empleo y su rutina para huir de él. “Mujeres me decían ‘me he cambiado de casa tres veces, me he cambiado de trabajo… ¿por qué yo tengo que hacer eso? Si él es el problema”, comentó en el programa.