Estas son las medidas que el colegio de Calama tomará para su retorno a clases tras fatal ataque
A días del violento ataque armado que impactó al Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, el establecimiento comenzó a delinear una serie de medidas para enfrentar el retorno a clases, en medio de un complejo escenario marcado por el dolor y la preocupación de toda su comunidad educativa.
El hecho, que dejó una inspectora fallecida y otras cuatro personas lesionadas, sigue generando repercusiones.
El autor del ataque, un estudiante de cuarto medio, permanece en prisión preventiva, mientras el colegio intenta avanzar en un proceso que priorice tanto la seguridad como la contención emocional.
En ese contexto, representantes del establecimiento sostuvieron una reunión con el sostenedor, instancia en la que abordaron distintas propuestas para una eventual vuelta a clases, informó BioBioChile.
Desde la directiva recalcaron que la principal preocupación hoy apunta al bienestar integral de docentes y asistentes de la educación, por lo que aún no existe una fecha definida para retomar las actividades presenciales.
Durante la jornada, además, se revisaron los principales petitorios levantados por los cursos del recinto. Entre las solicitudes más reiteradas se encuentra la posibilidad de implementar clases online, al menos en una primera etapa, como una forma de retomar el proceso educativo de manera gradual.
A esto se suman otras medidas enfocadas en reforzar la seguridad y mejorar las condiciones dentro del establecimiento. Entre ellas, destacan el cambio de salas para algunos terceros medios, inversión en infraestructura para el Programa de Integración Escolar (PIE) y la habilitación de espacios adecuados para distintos profesionales.
Asimismo, la comunidad educativa planteó ajustes en la logística diaria, como realizar el retiro de los estudiantes directamente desde las salas de clases y aumentar los resguardos en los accesos al recinto.
La medida inmediata tras tragedia en colegio de Calama
En paralelo, tras la tragedia, el establecimiento adoptó una medida inmediata: mantener cerrada de forma permanente la reja que conecta el sector de enseñanza media con el de básica, con el objetivo de reforzar el control interno.
Finalmente, también se evalúa una eventual vuelta gradual a clases, alternativa que permitiría avanzar paso a paso, considerando el impacto emocional que dejó el ataque.
Por ahora, el foco sigue puesto en generar condiciones seguras y acompañar a una comunidad que aún intenta procesar lo ocurrido.