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En Malloa, continúan las investigaciones sobre la desaparición de Luz Espinoza, con un megaoperativo de más de 320 efectivos para hallar pistas en el río Claro. La sobrina de la mujer desaparecida, Michelle Leal, mantiene la esperanza de encontrarla y cuestiona los puntos de interés de la PDI, al encontrar copas de vino y alimentos en la casa sin huellas. La teoría de un posible montaje cobra fuerza al no hallar rastros significativos en el lugar, con la incertidumbre de lo ocurrido que persiste en su familia.
Siguen saliendo nuevos detalles sobre el paradero de Luz Espinoza, mujer de 55 años que está desaparecida desde el 30 de octubre en Malloa, región de O’Higgins.
En ese contexto, se llevó a cabo un megaoperativo para conocer más antecedentes sobre qué pasó aquella jornada.
Este procedimiento contó con la participación de más de 320 efectivos de la Policía de Investigaciones, funcionarios del Ejército y voluntarios de Bomberos.
Aquellos equipos llegaron hasta las cercanías del río Claro para encontrar alguna pista que pueda esclarecer este enigmático caso.
¿Qué se sabe sobre el caso de la mujer desaparecida en Malloa?
Mientras se efectúan estas diligencias, el matinal Mucho Gusto conversó con Michelle Leal, sobrina de la mujer desaparecida en Malloa.
“Nosotros como familia no perdemos la fe de encontrarla (…) yo soy de la idea, con mis primos igual, de que si no hay un cuerpo, mi tía no está muerta”, partió diciendo.
Con respecto a los trabajos de búsqueda, la entrevistada aclaró: “Yo pregunté por qué estos puntos de interés y me comentó la PDI que era más que nada por el radio, porque la triangulación del teléfono de ella está en la zona, específicamente en la casa, así que mi tía no pudo haber salido de esta zona”.
Sumado a esto, recordó la jornada en que se le perdió el rastro a Luz Espinoza. “Yo soy la que trabaja con mi tía, ese día nos tocó turno de noche, la llamé y no me contestó (…) yo pensé que se había quedado dormida, entré a su casa y lo primero que encuentro fue su mochila y sus documentos”.
“Revisé el baño pensando que estaba ahí, llegué hasta la cocina, prendo la luz y lo primero que veo es la escena de los vasos, que también me llamó la atención, pues mi tía no toma vino, y estaba desordenado”, agregó.
“Para mí todos son sospechosos”
Siguiendo con su relato, Michelle mencionó que se contactó con el resto de su familia, los que tampoco tenían noticias sobre su paradero.
Cabe señalar que en la vivienda de Luz se encontraron dos copas de vino en la mesa y algunos alimentos, lo cual para los cercanos de la dueña de casa podría ser un montaje.
Incluso, esta teoría tomó más fuerza tras un informe de la PDI, la cual reveló que no había huellas en el lugar, aunque se hallaron rastros genéticos.
“Cuando nosotros entramos a revisar con mi primo, nos dimos cuenta de que el corcho de ese vino estaba partido, y los vinos traen como papelitos de seguro, y este jamás apareció“, indicó, añadiendo que había huellas parecidas a las que podrían dejar guantes de lana.
Por último, la sobrina de la mujer desaparecida en Malloa entregó su teoría sobre lo sucedido. “Si yo supiera quién tiene a mi tía, yo estaría encima, para mí todos son sospechosos”, cerró.