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El brutal ataque en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, perpetrado por un estudiante de 18 años, resultó en la muerte de una inspectora y dejó cuatro personas heridas. El agresor planificó cuidadosamente su acción, llevando consigo armas cortantes, gas pimienta y jeringas con cloro. Tras apuñalar a las inspectoras, se dirigió hacia una clase de música, pero fue detenido por dos valientes estudiantes. La investigación revela que el ataque era indiscriminado, sin un objetivo específico, y se están analizando las motivaciones detrás del crimen. El imputado permanecerá detenido hasta su formalización la próxima semana.
El ataque ocurrido en un colegio de Calama, que resultó en la muerte de una inspectora y dejó cuatro personas heridas, sigue arrojando detalles reveladores sobre cómo el agresor, un estudiante de 18 años, planificó meticulosamente su acción.
Las nuevas investigaciones han permitido esclarecer el proceso en el que el acusado ejecutó su arremetida de manera escalonada dentro del Instituto Obispo Silva Lezaeta.
¿Qué se sabe sobre el brutal ataque de un estudiante en un colegio de Calama?
Según información recabada por T13 con fuentes cercanas a la indagatoria, el joven comenzó su jornada escolar con normalidad, sin que nadie notara que estaba a punto de suceder.
Sin embargo, en un momento de la mañana, el sujeto decidió no asistir a una de sus clases y se dirigió hacia los baños, donde permaneció durante un tiempo con una mochila que contenía los elementos con los que llevaría a cabo su agresión.
Una vez allí, y tras haber sido abordado por dos funcionarias del establecimiento, el individuo salió del baño con ropa completamente negra, extrajo un arma cortante y comenzó a apuñalar a las inspectoras.
La atentado se desarrolló rápidamente, pero luego de este primer ataque, el imputado se desplazó al patio del establecimiento, donde se encontraba una clase de música de estudiantes de segundo medio, a quienes también golpeo.
Afortunadamente, dos alumnos lograron intervenir rápidamente, reduciendo a su compañero de colegio antes de que pudiera seguir con su ofensiva.
Sin embargo, las investigaciones han demostrado que el joven había planeado cuidadosamente su agresión.
Antecedentes claves del caso
Fuentes policiales aseguran que el imputado llevaba consigo al menos cinco armas cortantes, entre ellas una katana, además de un cuchillo de doble filo que utilizó en el homicidio.
Asimismo, portaba gas pimienta y jeringas con cloro, lo que sugiere que su misión era causar el mayor daño posible a varias personas.
Sumado a esto, se conoció que las autoridades llegaron al hogar del muchacho, donde también encontraron otros elementos inquietantes, como armas blancas con inscripciones relacionadas con masacres extranjeras, y materiales vinculados a este tipo de incidentes.
Estos hallazgos se suman a las pruebas en la investigación que actualmente está en manos del Ministerio Público.
De acuerdo a la investigación, el atentado no tenía un objetivo específico, lo que sugiere que el joven planeaba realizar un ataque indiscriminado en el instituto.
En este momento, un equipo multidisciplinario de fiscales y peritos especializados sigue analizando el caso para entender con mayor profundidad las motivaciones detrás del crimen.
Cabe señalar que el imputado continuará detenido hasta su formalización, programada para el próximo martes.