En calidad de prófugos se encuentran tres exagentes de la disuelta CNI condenados por los últimos detenidos desaparecidos registrados durante la dictadura.
Se trata de los exoficiales de Ejército Arturo Sanhueza Ross y Roberto Rodríguez Manque, además de exfuncionario de la Policía de Investigaciones, Juan Carlos Orellana Morales.
Junto a otros 30 exuniformados, fueron condenados por el ministro Mario Carroza por el secuestro calificado de cinco frentistas, hecho registrado en septiembre de 1987.
En la investigación el juez determinó que las 5 víctimas fueron eliminadas por los agentes del Estado en represalia por el secuestro del coronel de Ejército, Carlos Carreño.
En un comunicado, Carroza informó que a Punta Peuco ingresaron 8 condenados; a Colina I 13; 7 ya estaban cumpliendo penas por otros hechos, y una exagente de la CNI, Ema Ceballos, quedó en el Centro de Orientación Femenino de San Joaquín.
El juez dictó una orden de captura a la PDI para que ubique y detenga a los tres prófugos de la justicia.
El abogado de varios de los condenados, Raúl Meza, justificó la decisión de estos tres exagentes de la CNI, argumentando que ellos y sus familias no tendrían las condiciones de seguridad en el penal Colina I.
En tanto, el abogado de los familiares de las víctimas, Nelson Caucoto, destacó que es el Estado el responsable de garantizar la seguridad de los reos.
Las víctimas, cuyos restos fueron lanzados al mar desde helicópteros del Ejército, son Julián Peña Maltés, Alejandro Pinochet Arenas, Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete y Julio Muñoz Otárola.