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Andrés Arrieta rompió el silencio ante la Fiscalía de Las Condes explicando su reacción por el juego de “rin raja” de adolescentes en Vitacura el 10 de julio, alegando un “estrés fulminante” como causa del incidente. Reconoció su error, revelando que los jóvenes también habían tocado su timbre y gritado hacia su casa, pero se disculpó y lamentó su comportamiento. Argumentó que su alta carga laboral y problemas familiares lo afectaron, desencadenando un arrebato. Aunque dijo que no planeó retener a los menores, ahora enfrenta cargos por sustracción de menores, lesiones, amenazas y porte ilegal de arma de fuego.

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Andrés Arrieta rompió el silencio por el episodio que protagonizó el pasado 10 de julio en Vitacura, cuando salió de su domicilio tras escuchar a un grupo de adolescentes que realizaba el conocido juego de “rin raja”.

El empresario terminó golpeando y reteniendo a los menores de edad al interior de su camioneta, situación que ahora explicó ante la Fiscalía de Las Condes.

En una declaración voluntaria, aseguró que reaccionó producto de un “estrés fulminante” y descartó que hubiese preparado previamente lo ocurrido.

“Entiendo que cometí una barbaridad”, reconoció, según reveló Meganoticias.

Empresario reveló desconocido dato de adolescentes que jugaban al “rin raja”

En su testimonio, además, entregó un antecedente que hasta ahora no se conocía: afirmó que los jóvenes no solo habrían tocado el timbre de su vivienda, sino que también habrían gritado hacia el interior del domicilio.

Pese a ello, Arrieta manifestó su arrepentimiento y pidió disculpas a los adolescentes y sus familias.

“Lo primero que deseo expresar al prestar esta declaración son mis más sinceras disculpas a cada uno de los jóvenes que son víctimas en esta causa y, por supuesto, a sus padres y familias, por el temor y la angustia que debieron experimentar como consecuencia de mi actuar”, señaló el empresario.

Según explicó, aquella noche protagonizó un episodio aislado que nunca antes había experimentado y que actualmente lo mantiene “profundamente arrepentido”.

Arrieta vinculó su estado emocional con una alta carga laboral y con distintos problemas familiares, entre ellos la situación de salud de su esposa.

“No quiero justificar en estos antecedentes mi actuar, pero son factores que sin duda me afectaron y afectaron mi comportamiento en un arrebato que nunca antes había tenido. Fui preso, como muchas personas, de una situación de estrés fulminante que gatilló mi erróneo comportamiento”, sostuvo ante el Ministerio Público.

En su relato, el imputado también intentó explicar qué ocurrió cuando decidió salir de su casa para enfrentar a los adolescentes.

Me nublé y estaba muy contrariado. No lo pensé, no lo planifiqué; yo no salí de mi casa con un plan ni con un objetivo determinado, simplemente actué de la peor manera posible”, afirmó.

“Quería salir a hablar con ellos, retarlos para provocarles un escarmiento, de cierta forma ‘aleccionarlos’ para que no lo hicieran más”, relató.

Sin embargo, la situación escaló hasta que dos de los adolescentes lograron escapar de su vehículo. Según su declaración, ese momento marcó un cambio en su percepción de lo ocurrido.

Que se bajaran como que me hizo cambiar el switch y entrar en razón. Me preocupé mucho por los jóvenes que se habían bajado y a esas alturas ya era consciente de que mi actuar era desproporcionado”, aclaró.

¿Por qué le pidió una selfie a los menores de edad involucrados?

Finalmente, Arrieta abordó otro de los antecedentes que forman parte de la investigación: la selfie que pidió a los menores mientras permanecían en su camioneta.

De acuerdo con su explicación ante la Fiscalía, la fotografía buscaba transmitir que el episodio había terminado y que los adolescentes no corrían peligro.

El empresario insistió en que nunca pretendió trasladarlos, esconderlos o mantenerlos retenidos durante más tiempo.

“En ningún momento, ni por un segundo, tuve la intención de llevarme a esos niños, retenerlos u ocultarlos”, aseguró.

Pese a su versión y a las disculpas que entregó, Arrieta enfrenta actualmente a la justicia por los delitos de sustracción de menores, lesiones menos graves, amenazas y porte ilegal de arma de fuego.