Un adulto mayor sufrió la amputación de una de sus piernas tras recibir el disparo de motochorros en Santiago. Los sujetos lo siguieron desde un banco, donde retiró una alta suma de dinero.
Camila, hija de la víctima, contó este martes en Contigo en directo que su padre permanece hospitalizado tras el ataque que ocurrió el pasado 20 de mayo: “Mi papá entró al sexto pabellón. Requirió otro aseo quirúrgico para poder de alguna forma sanear esta amputación tan traumática”.
Sobre la investigación, relató que el lunes “la fiscal de la Fiscalía de San Miguel nos recibió en su oficina y nos dio algunos antecedentes (…)”.
En ese sentido, la hija del hombre que fue víctima del ataque de motochorros, detalló que “nosotros estábamos dejando un poco de lado todo lo que tiene que ver con lo judicial”, pero el caso de una mujer que también sufrió algo similar, los hizo actuar.
Según el programa de Chilevisión, este ataque ocurrió en la sucursal de Banco Estado que se ubica en Vespucio con Santa Rosa. Desde allí se trasladó a comprar un automóvil en la comuna de La Pintana. Al llegar, los sujetos perpetraron el ataque y le quitaron el dinero.
La mujer de la que hablan, quien también fue víctima de motochorros, salió de un Banco Estado y le dispararon, según relataron en el espacio.
Denuncia y hechos que coinciden tras ataque de motochorros que terminó con víctima sufriendo amputación
Camila detalló que su hermano se dio cuenta de algunos detalles que coinciden en el ataque a su padre con el que sufrió la otra mujer con anterioridad.
“Mi hermano me alerta de los cascos, el modo de operar, el disparo en la pierna; demasiada coincidencia, no creemos que sea azaroso”, comentó.
Así también relató que debido a la urgencia con que debieron actuar por la herida de su padre, solo le tomaron declaraciones al testigo del hecho, que era el vendedor del automóvil.
“Mi papá en ese momento no podía dar declaraciones y en una hora debía estar en pabellón”, debido a lo complejo de sus lesiones. Por lo mismo, el primero en hablar fue el testigo. No obstante, su madre, que es la otra testigo, no ha declarado debido al impacto emocional.
En conversación con las autoridades que investigan el hecho, Camila enfatizó que como familia necesitaban que escuchen a su madre. “La única víctima es mi papá, no el testigo. Solo tuvieron una parte de la información”.
Finalmente, declaró que “por correo electrónico envié los otros antecedentes que tengo, sobre la epicrisis de mi papá, porque hasta ese momento fue tipificado como un robo con violencia, pero hoy en día dadas las lesiones graves de mi papá, la tipificación cambia en caso de que se encuentre a los culpables”.