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Sandra, tía de Alejandro, el niño de 12 años asesinado en una encerrona en San Bernardo, relató su testimonio clave. Conduciendo en la madrugada, se equivocó de salida junto a su cuñado y Alejandro. Al intentar reordenar el camino, el auto quedó detenido con las puertas abiertas, momento en que fueron abordados por antisociales. A pesar de las circunstancias, Sandra se siente culpable por haberse pasado la salida y lamenta profundamente lo sucedido.

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Sandra, tía de Alejandro, el niño de 12 años asesinado cruelmente durante una encerrona en San Bernardo, entregó su revelador testimonio.

La mujer, hermana de la madre de Alejandro, era la conductora del vehículo al momento de sufrir el asalto aquella madrugada, consignó The Clinic.

El último tramo del viaje lo hizo ella al volante. Su cuñado venía cansado y le pidió dormir un rato a la altura de Curicó. Alejandro, en tanto, iba atrás. La idea era llegar a Puente Alto, pero en la salida al Acceso Sur, Sandra se pasó.

“Me equivoqué. Vi hacia Puente Alto y pensé que Puente Alto era para acá y no para allá. Mi cuñado venía durmiendo. Cuando despierta, se da cuenta y me dice: ‘Salgamos aquí en San Bernardo, yo conozco un poco’. Y ahí nos metimos”, recordó.

Desde entonces, esa equivocación se transformó para ella en una escena que vuelve una y otra vez. “No sabes cuán culpable me siento por haberme pasado esa maldita salida”, señaló.

“Porque todo el sufrimiento lo llevamos a esa esquina. Yo sé que mucha gente me dice que no es culpa mía, pero igual siento responsabilidad. Mi cuñado también siente responsabilidad porque se quedó dormido. Ha sido dramático”, reconoció.

Cuando entraron a San Bernardo, intentaron reordenar el camino con Waze. El padre de Alejandro conocía el sector y decidieron cambiar de conductor para que él manejara. Por eso, dice Sandra, el Peugeot quedó detenido y con las puertas abiertas.

“Nos íbamos a cambiar para que mi cuñado siguiera manejando. Yo nunca andaba con las puertas abiertas en el auto. Justo esa vez las teníamos abiertas porque nos íbamos a cambiar”, señaló.

En ese momento aparecieron los antisociales en un Mitsubishi blanco y los abordaron.