Miishu La Rue abrió un complejo capítulo de su vida al revelar las consecuencias que enfrentó producto de su consumo de ketamina, una situación que la llevó a perder gran parte de su vejiga y a utilizar pañales de manera permanente.

La cantante urbana conversó con CHV Noticias, donde reconoció que llegó a consumir hasta cinco gramos diarios de la sustancia y asumió la responsabilidad por las decisiones que tomó durante ese periodo.

“La keta me ganó, me destruyó la vida. O sea, no, me la destruí yo, con mis decisiones”, afirmó la artista, quien explicó que actualmente su vejiga tiene una capacidad cercana a los 20 mililitros, muy por debajo de los más de 400 mililitros que puede almacenar un órgano sano.

Deportista y con sueños en la música

Antes de enfrentar esta situación, Miishu llevaba una vida completamente distinta. La joven practicaba deporte e incluso fue parte del primer equipo femenino de rugby de Puerto Montt.

Sin embargo, luego de trasladarse a Santiago para impulsar su carrera en la música urbana, atravesó momentos difíciles marcados por una separación, problemas laborales y un complejo escenario emocional.

Fue en ese contexto cuando probó ketamina por primera vez. Según relató, la sustancia le generó una sensación de desconexión que terminó afectando la forma en que se veía a sí misma.

“Creo que algo pasó en mí en el que dejé de querer mi cuerpo. Dejé de quererme a mí y no sé por qué lo acepté. Lo acepté y altiro me gustó, me desconecté de mí”, recordó.

El diagnóstico que cambió su vida

Durante 2024, su cuerpo comenzó a manifestar señales de alerta. Miishu sufrió intensos dolores abdominales, en las costillas y la espalda, además de problemas urinarios que inicialmente fueron tratados como posibles infecciones.

Con el paso del tiempo, su condición empeoró hasta que recibió un diagnóstico definitivo de una especialista.

“Me revisó y me dijo: ‘Tú perdiste tu vejiga"”, relató sobre el momento en que conoció la gravedad de su estado.

Actualmente, las secuelas modificaron por completo su rutina diaria. La cantante aseguró que incluso compartir momentos con su hija se volvió más complejo debido a los dolores y las limitaciones físicas.