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El detalle que sorprendió a madre del atacante de Calama el día de la tragedia: “Esa mañana se…”

El detalle que sorprendió a madre del atacante de Calama el día de la tragedia: “Esa mañana se…”
Agencia UNO
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La madre del agresor, Hernán Meneses, habló públicamente sobre el ataque en un colegio de Calama, mencionando el complejo cuadro de salud mental de su hijo y señales previas que le llamaron la atención. Explicó que la mañana del suceso su hijo se levantó temprano y mostró comportamientos inusuales. Recordó que él era coleccionista, pero expresó preocupación por sus temores y conductas. Además, cuestionó la atención psiquiátrica recibida, insinuando una posible negligencia por parte de la profesional a cargo.
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A casi un mes del ataque ocurrido en un colegio de Calama —que dejó una inspectora fallecida y otras cuatro personas heridas—, la madre del agresor, Hernán Meneses, decidió hablar públicamente y entregar su versión de los hechos.

En conversación con CHV Noticias, la mujer abordó el estado de salud mental de su hijo, asegurando que atravesaba un complejo cuadro.

“Nosotros hacíamos todo para motivarlo, yo veía que estaba muy deprimido. Como papás pensábamos que estábamos haciendo lo correcto llevándolo a sus terapias”, declaró.

Según su relato, la jornada del 27 de marzo tuvo señales que le llamaron la atención. “Me causó extrañeza que él se levantó, no hubo que despertarlo como siempre, era una batalla para que él fuera. A veces no quería pelear y lo dejaba que se quedara”, explicó.

En esa misma línea, detalló lo ocurrido aquel día. “Esa mañana se levantó antes. Cuando voy a despertarlo, él ya se estaba bañando y le di sus pastillas que le tocaba todas las mañanas. Le hacía mostrar la lengua para que se las tomara. Le pasé una leche en caja, pero me dijo que le daban ganas de vomitar y se fue”, contó.

Además, la madre recordó aspectos de la personalidad de su hijo y ciertos comportamientos que le generaban preocupación. 

“Él siempre fue coleccionista de legos, de autos. Un día me manifiesta que había comprado un palo, como una luma, para que me defendiera de los portonazos. Él veía muchas noticias, como que el mundo estaba muy malo, que nos podían atacar. Siempre andaba con mucho temor”, contó.

Finalmente, la mujer también cuestionó la atención de salud mental que recibió el joven, apuntando a una eventual negligencia de la psiquiatra que lo atendía, tras cumplir la mayoría de edad.

“No nos derivó a ningún psiquiatra. Acá en Calama cuesta conseguir, prácticamente casi no hay. Logré conseguir uno en Antofagasta, la hora era el 30 de marzo y no alcanzamos a llegar”, lamentó.