Una protuberancia en la nariz, su contextura física y su camioneta roja fueron algunas de las claves que permitieron identificar y detener al violador serial que operó y sembró el temor en el Cajón del Maipo.

Se trata de Ignacio Cabello Paiva, un ingeniero informático de 28 años que este martes fue enviado a prisión preventiva, luego de ser formalizado por atacar sexualmente a, al menos, cuatro mujeres en poco más de un mes.

De hecho, existe un quinto caso bajo investigación y no se descarta la aparición de nuevas víctimas.

Así cayó el violador serial que operaba en el Cajón del Maipo

Durante la audiencia, la detención de Cabello Paiva se concretó durante la madrugada del sábado, tras una investigación encabezada por la Policía de Investigaciones y la Fiscalía Metropolitana Sur.

El fiscal Juan Cheuquiante explicó que los detectives ya seguían sus movimientos luego de detectar un patrón común en los ataques: utilizaba siempre una camioneta roja con una placa patente falsa y actuaba bajo un mismo modus operandi.

Se logra la detención de este sujeto en hipótesis de flagrancia, en razón de que ya era un blanco de investigación con patrones comunes, utilizando siempre el mismo vehículo”, señaló el persecutor.

De acuerdo con Meganoticias, fue una vecina del sector quien divisó la camioneta utilizada por el sospechoso y alertó a Carabineros, lo que permitió interceptarlo mientras cometía un nuevo ataque.

Y es que al momento de su detención, el imputado fue sorprendido agrediendo sexualmente a una mujer en el Cajón del Maipo, donde fue encontrado semidesnudo y con sangre en su cuerpo.

“Fue capturado encontrándose en delito flagrante, auxiliando a una víctima que refirió en ese momento que este sujeto la había violado”, agregó el fiscal.

Durante la audiencia también se conocieron nuevos antecedentes sobre el estilo de vida que llevaba el imputado.

De acuerdo al despacho de Mega, el sujeto llevaba una rutina común en su día a día, era profesional, no tenía antecedentes penales y vivía junto a su madre y su hermana en la comuna de Puente Alto.

Pero de noche tenía un marcado modus operandi, donde el acusado se juntaba con las víctimas que había contactado mediante redes sociales y aplicaciones de citas, y procedía a atacarlas con cuchillos y abusarlas.

Además, también habría abordado directamente a mujeres que transitaban o esperaban locomoción pública en la vía pública.

Por último, el fiscal de Flagrancia José Manuel Mac-Namara también entregó detalles sobre el comportamiento que habría tenido el imputado durante los ataques.

Él manifestaba que gozaba agrediendo, viendo sangre. Las amenazaba a todas las víctimas, que las podría matar. Las agredía incluso con armas blancas y él mismo señalaba ser un psicópata“, afirmó.