Gran indignación causó entre los cercanos de Francisco Albornoz, joven asesinado en mayo pasado, luego de que alertaran sobre la reaparición en redes sociales de uno de los principales sospechosos de su muerte.

Fue el domingo que familiares y amigos del joven farmacéutico informaron que José Miguel Baeza, el chef chileno investigado por su presunta participación en el crimen, reabrió su cuenta de Instagram.

Algo que generó gran malestar e impulsó una campaña para denunciar su perfil, según reportó CHV Noticias.

Reporten la cuenta de este nefasto, que nuevamente reabrió sus redes sociales como si nada, cómodamente sociabilizando en su casa con total impunidad”, expresó Gonzalo, amigo de Francisco y ex roomie.

En la misma línea, Bruno Donoso, también amigo de Francisco, plasmó su indignación en redes.

Este tuvo el descaro de reabrir sus redes sociales. Si pudieran reportar la cuenta, se los agradeceríamos mucho”, señaló.

Los antecedentes del crimen de Francisco Albornoz

Recordemos que el joven químico farmacéutico, de 21 años, fue encontrado sin vida el pasado 5 de junio, tras permanecer desaparecido desde el pasado 23 de mayo, cuando salió de su domicilio en Santiago Centro.

En el marco de la investigación, uno de los involucrados, el médico ecuatoriano Christian González Morales, de 31 años, se entregó voluntariamente junto a su abogado en la Fiscalía de Ñuñoa, aportando antecedentes clave para la causa.

Fue él quien involucró a José Miguel Baeza, quien también habría estado presente el día de los hechos.

Sin embargo, pese a que inicialmente quedó con prisión preventiva, en octubre pasado el tribunal decidió revocarla y dejarlo con la medida cautelar de arresto domiciliario total.

Esto porque, hasta ahora, no se ha podido establecer con claridad su participación en la muerte de Francisco Albornoz.

Hay que mencionar que, según la resolución judicial, los informes toxicológicos y la autopsia descartaron la existencia de “múltiples golpes” como causa de muerte, estableciendo que esta se produjo a raíz de un traumatismo encéfalo craneano.

Asimismo, se consignó la presencia de cuatro lesiones en el rostro de la víctima, cuyo origen aún no ha sido determinado.

El documento también da cuenta de la presencia de drogas en el organismo del joven. En ese contexto, la magistrada indicó que, según las conversaciones analizadas, existiría evidencia de “un encuentro sexual consentido y con consumo de sustancias también consentido”.

Finalmente, la resolución subraya que aún no existe un móvil claro que explique el fallecimiento de Francisco Albornoz.