Destapan cuestionable actuar de Nicolás Zepeda: sería clave para resolver el caso de Narumi Kurosaki
Un llamativo antecedente se instaló como uno de los focos clave en el tercer juicio contra Nicolás Zepeda en Francia.
Durante la segunda jornada del proceso, salieron a la luz antecedentes que apuntan a una supuesta intervención del joven en la cuenta personal de Narumi Kurosaki.
¿Qué se sabe sobre el nuevo jucio de Nicolás Zepeda?
Según explicó el comandante de la policía francesa, Christophe Touris, las pericias detectaron accesos reiterados al perfil de Facebook de la muchacha japonesa.
En ese contexto, los registros evidenciarían un patrón sostenido de revisión de su actividad.
“El chileno accedió a la cuenta de Narumi 57 veces, utilizando su nombre de usuario y contraseña, incluyendo 41 veces después de su partida a Francia”, afirmó, según consignaron en el Mucho Gusto.
“Se trata de actos probados de intrusión en la vida privada de Narumi. Simplemente la espió”, añadió.
Además, el uniformado detalló que la interacción no se limitó a ingresos ocasionales.
“Nicolás Zepeda leyó los mensajes de Facebook 157 veces, utilizando un traductor para comprenderlos. También visitó la página de Facebook de Arthur del Piccolo (pareja de Narumi) 128 veces”, complementó.
En paralelo, la representación legal de la familia de Narumi reforzó la tesis acusatoria.
De acuerdo a lo explicado por la abogada Sylvie Galley en el matinal de Mega, las diligencias policiales permitieron establecer un seguimiento constante por parte del imputado.
“La policía hizo una investigación y descubrió que él estaba revisando permanentemente (el perfil de Facebook de Narumi)”, indicó.
En esa misma línea, profundizó en el alcance de estas acciones: “Él estaba al tanto de todo lo que ella estaba haciendo, de toda la gente que ella veía y, después de su muerte, él siguió utilizándola”.
Junto a lo anterior, la profesional planteó una posible intención detrás de este comportamiento.
“Él lo hizo para que la gente creyera que ella estaba viva y poder escapar de Francia”, aseguró.
Desde la vereda de la familia, el análisis de estos antecedentes refuerza su convicción sobre la responsabilidad del acusado en la desaparición y muerte de la estudiante japonesa.
“Cada pista, cada indicio apunta hacia él. No hay otro sospechoso. Solo él tenía el móvil para matarla”, concluyó Galley.