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Mensajes previos a la muerte de Carlos Palacios Muñoz en Punta Arenas generan interrogantes sobre su fallecimiento durante una actividad en la laguna Ojo Bueno. Dos miembros del Ejército fueron detenidos por su posible responsabilidad en el hecho, mientras que la familia reconstruye las horas previas al suceso. Palacios manifestó inquietud por el ambiente hostil en la brigada y su tío reveló que el joven no estaba permanentemente destinado allí, sino que rendía evaluaciones para ingresar a la Brigada de Operaciones Especiales. Se cuestiona la seguridad del ejercicio que le costó la vida y se destaca la preocupación expresada por el cabo en sus últimos mensajes.

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Unos mensajes enviados horas antes de su muerte encendieron nuevas interrogantes en torno al fallecimiento de Carlos Palacios Muñoz, cabo segundo del Ejército que murió durante una actividad en Punta Arenas, región de Magallanes.

Recordemos que el joven uniformado, de 27 años y oriundo de Santiago, había viajado recientemente al extremo sur del país para rendir evaluaciones físicas en la 4ª Brigada Acorazada “Chorrillos”.

No obstante, lo que comenzó como una oportunidad profesional terminó en tragedia tras un ejercicio de natación que terminó con su vida en la laguna Ojo Bueno.

¿Cuáles fueron los últimos mensajes de Carlos Palacios Muñoz ants de su muerte?

En ese contexto, la investigación judicial tomó fuerza luego de que dos integrantes del Ejército, un capitán y un sargento, quedaron detenidos por su eventual responsabilidad en lo ocurrido.

Bajo esa lógica, familiares del militar comenzaron a reconstruir las horas previas al fatal episodio.

Según explicó su círculo cercano a Meganoticias, Palacios había manifestado inquietud por el ambiente que encontró al llegar a la unidad.

En mensajes enviados a su tío Hugo Mena, el joven relató un clima que lo tenía intranquilo.

Estoy en Punta Arenas, vine a dar unas pruebas. No le comento más, porque si todo sale bien tendré buenas noticias. El ambiente en esta brigada no es bueno, siento como que están en mala onda por mi llegada acá. Ya dos me dijeron que ‘qué hacía aquí’. No me siento tranquilo, algo pasa”, escribió el uniformado.

Además, la familia reveló que esas palabras fueron enviadas poco antes de que se produjera el trágico hecho.

Quien profundizó en los antecedentes fue precisamente su tío, Hugo Mena, quien entregó su testimonio en el Mucho Gusto.

En diálogo con el matinal de Mega, el hombre descartó que el joven estuviera destinado de forma permanente en esa unidad.

“Él no era un conscripto de paso en este regimiento, él no salió a caminar y a nadar un ratito en la laguna. Él no estaba destinado allá, fue recomendado por su mérito y desempeño en el Ministerio de Defensa por un alto mando, para que tuviera la opción de dar pruebas y llegar a donde él quería, la Brigada de Operaciones Especiales”, sostuvo.

Junto a lo anterior, mencionó que el objetivo del viaje era rendir evaluaciones para integrarse a dicha unidad.

“Estoy preocupado, hay un ambiente raro aquí”

Asimismo, cuestionó duramente la forma en que se habría realizado el ejercicio que terminó con su vida, pues argumentó que su sobrino no habría contado con las condiciones de seguridad necesarias.

Estos son homicidas que confabularon y premeditadamente sacaron a mi sobrino del lugar donde estaba sin previo aviso, a una prueba que no debía tomarse ese día. Para hacer estas pruebas tiene que haber un control del área, deben ser ejercicios controlados”, indicó.

“Él era experto nadador, me pueden decir entonces, ¿quién se atrevería a dudar, si están en permanentes controles físicos, que él no estaba apto para estas pruebas? A nadie”, afirmó.

Finalmente, Hugo Mena relató la última conversación que mantuvo con el cabo, la cual dejó en evidencia la preocupación que sentía el joven por el ambiente que lo rodeaba.

“Lo llamo y él me sorprende cuando me dice ‘tío, estoy en Punta Arenas, vine a dar unas pruebas acá’. Ahí todo normal, hasta que después de un momento me dice ‘pero tío, ¿sabes? ¿te puedo decir algo? Estoy preocupado, hay un ambiente raro aquí, es como que no me quisieran, como que sobro‘”, expresó.

“Se han acercado dos uniformados que, en vez de darme apoyo, me han dicho, ¿qué mierda haces aquí? ¿Vienes apitutado? Tengo miedo, tío, que me pase algo’. Si él sintió eso fue porque algo malo él presenció, algo vio, vio actitudes”, cerró

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