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En Punta Arenas, se revelan más detalles sobre la muerte del cabo del Ejército Carlos Palacios Muñoz, de 26 años, durante una prueba física en la laguna Ojo Bueno. Un testigo relató que Palacios expresó dificultades para seguir con la prueba y fue aparentemente ignorado por sus superiores. A pesar de los intentos de rescate, falleció por asfixia. La familia denuncia posibles negligencias y actitudes hostiles, mientras que mensajes previos del joven muestran su angustia y conflictos con la institución. El caso está bajo investigación, y se espera que se aclaren las circunstancias que rodearon el trágico suceso.

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Siguen saliendo antecedentes sobre el fallecimiento de Carlos Palacios Muñoz, cabo del Ejército de 26 años, el cual ocurrió el pasado 4 de marzo durante una prueba física en la laguna Ojo Bueno, en Punta Arenas.

La tragedia ha generado múltiples reacciones y nuevas revelaciones sobre las condiciones en las que se efectuó la actividad y las actitudes de quienes estaban a cargo del ejercicio, sumiendo a la familia del joven en una lucha por justicia.

¿Qué se sabe sobre la muerte de cabo Palacios en Punta Arenas?

Mediante un reportaje emitido por Meganoticias, se conoció el relato de uno de los testigos, identificado como Armando Manzano, que detalló cómo la víctima expresó sus dificultades para continuar con la prueba.

En ese contexto, afirmó: “El cabo Palacios grita al sargento primero Vallejos, diciéndole que le pesan las botas y que no puede avanzar bien, respondiéndole Vallejos: ‘Si po, comando, esto es así, dale nomas’”.

El cabo Palacios trata de avanzar unos metros más, sin embargo, se comienza a hundir en reiteradas ocasiones”, añadió.

La situación empeoró cuando el sargento Vallejos hizo un comentario burlón mientras Palacios luchaba por mantenerse a flote: “Vas bien, vas bien… bien como el hoyo“.

Estas palabras, junto con la inadecuada respuesta de los superiores, se convierten en elementos claves para entender las tensiones previas al fatal desenlace.

Revelan dramáticos mensajes

Cabe señalar que, a pesar de los esfuerzos de rescate, el joven falleció a causa de asfixia por inmersión.

En tanto, la familia de Palacios ha insistido en que lo ocurrido no corresponde a un accidente aislado, pues mencionan posibles negligencias y actitudes hostiles por parte de los superiores que, según los familiares, contribuyeron al trágico desenlace.

A esto se suman los mensajes que Palacios le envió a su pareja antes de la prueba fatídica revela su angustia.

Creo que me tienen mala, mi amor. Mañana en la mañana cuando me vaya a tomar las pruebas físicas, si me pregunta algo, le voy a decir todas las hue…”, expresó, alertando sobre un trato injusto que sentía recibir de la institución.

Recordemos que Carlos Palacios llevaba siete años en el Ejército y había sido destinado a la Brigada Acorazada Chorrillos en el sur del país con la intención de rendir las evaluaciones para convertirse en comando.

“Me da pena”

Según los familiares, el joven estaba atravesando una situación complicada, relacionada con la falta de apoyo y los conflictos con sus superiores.

En un mensaje enviado poco antes de la prueba, Palacios expresó a su polola: “Estoy chato, la brigada cul… queda lejos, me da pena. Estoy más solo que un dedo”.

“De verdad me ponen trabas para todo, a cada rato (…) como que no quieren que uno surja. De verdad me tienen chato. Yo soy capaz de irme a la rechucha, no me importa. Soy capaz de pedir la baja. Estoy ni ahí con esta huea. Afuera le pido pega a mi mamá, no mas”, sostuvo.

El caso continúa siendo investigado por las autoridades, y la familia espera que las pruebas y los testimonios contribuyan a esclarecer las condiciones en las que se realizó la prueba y el comportamiento de los responsables.

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