Fue por años uno de los mejores en su especie, y claro, si con una técnica exquisita entre tantos logros conseguidos en su carrera se coronó como el campeón más joven en la historia de Wimbledon con apenas 17 años.

49 títulos en su historial entre ellos seis Grand Slam ostenta en sus vitrinas el ex tenista alemán Boris Becker. Hoy, con actuales 47 años el otrora deportista remeció el mundo con una confesión ligada a un escándalo sexual protagonizado en 1999.

Tras ser eliminado del torneo de pasto más importante del mundo, Becker dejó a su esposa embarazada en el hotel y se fue a pasar las penas al restaurante Nobu, en Londres. En el lugar tuvo un affaire con la modelo rusa Angela Ermakova.

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Los rumores decían que fue tan fuerte el imán que los atrajo que se fueron directo a una especie de bodega a destar sus pasiones, sin embargo, y apelando al exhibicionismo, Boris ahora declaró que tuvieron relaciones sexuales en las escaleras del local.

De ese fugaz encuentro, nació una niña, Anna, que actualmente tiene 15 años y que sólo tras un examen de ADN se ratificó la paternidad de Becker.

Claro, tras su “canita al aire”, el ex tenista sufrió un millonario divorcio, pero hoy, asegura estar chocho con su retoña. “He crecido, soy feliz y mi hija Anna es una de las mejores cosas en mi vida. Estoy muy orgulloso de ella”, manifestó de acuerdo a lo recogido por diario La Cuarta.