Muchas seguidores de los Juegos Olímpicos estaban expectantes al debut de una de las leyendas vivientes del deporte mundial en la piscina de Rio 2016, quien va en busca de más medallas en esta nueva cita deportiva. Se trata de Michael Phelps, quien participó junto al equipo de natación de Estados Unidos en el 4×100 con relevos, obteniendo su décimo novena presea dorada.
Pero más allá de su nuevo logro y de las marcas que pueda superar en estas olimpiadas, hay algo que también llamó la atención de todos aquellos quienes seguían la señal televisiva de la competencia. ¿Por qué el deportistas tenía unas manchas marrón en su hombro y espalda?
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Aunque en un principio pudo haber generado la confusión de que sean nuevos tatuajes, la verdad es que no es nada más ni nada menos que una conocida y popular terapia aplicada en medio oriente y que sus primeros registros datan desde el año 1.500 A.C, según consignó La Tercera.
AFP
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El método consiste en aplicar unos vasos de vidrio calientes, conocidos como ventosas, en la piel para generar succión e introducir calor en el organismo, la cual se conoce como ‘ventosaterapia’ y que puede llevarse a cabo de dos formas: la seca, que sólo lleva a cabo la succión, y la mojada, que usa combinación de succión y sangrado controlado.
Para que las ventosas estén calientes, se le colocan unos algodones empapados en alcohol, los cuales con prendidos con fuego. A medida que la llama se va extinguiendo, los vasos son colocados boca abajo entre 5 y 10 minutos, lo que produce el enrojecimiento de la piel.
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Quienes practican esta terapia dicen que la succión eleva la piel del músculo o hueso lo que permite que los vasos sanguíneos se expandan y fluya más sangre hacia la zona afectada, aliviando el dolor muscular, reducir la hinchazón y, en general, a que el cuerpo se recupere rápidamente.
El mismo medio señala que los principales informes sobre el éxito de esta medicina alternativa son principalmente anecdóticos, por lo que se necesitan llevar a cabo mayores estudios para obtener una conclusión definitiva sobre los usos de la ventosaterapia, aunque con o sin tratamiento, el ‘tiburón de Baltimore’ igual seguirá ganando medallas olímpicas.