Cuentas de la luz subirían en julio: estiman alza promedio de hasta $1.500 mensuales
El bolsillo de los hogares volverá a resentirse en los próximos meses. Esto, porque desde el 1 de julio se proyecta una nueva alza en las cuentas de la luz, la que —según estimaciones del sector— podría significar un incremento promedio de entre $1.400 y $1.500 mensuales.
De acuerdo con lo explicado por el director ejecutivo de Empresas Eléctricas, Juan Meriches, este ajuste no responde a un cambio inmediato en las tarifas actuales, sino a un arrastre financiero acumulado durante años.
En específico, detalló que “se acumuló esta deuda por el congelamiento tarifario durante cinco años”, medida que se implementó tras el estallido social de 2019 y se extendió durante la pandemia, consignó T13.
Bajo esa lógica, el monto total adeudado alcanza cerca de 900 millones de dólares y está vinculado al componente de distribución de la cuenta eléctrica, el que representa aproximadamente un 15% del total.
En ese contexto, el cobro comenzará a aplicarse de manera gradual, distribuyéndose en 48 cuotas por cliente, lo que hará variar el impacto según el consumo y la zona geográfica.
En total, cerca de 6 millones de usuarios se verán afectados por este nuevo cargo. No obstante, también se contempla que alrededor de 1,4 millones de clientes podrían resultar beneficiados, ya que pasarían a ser acreedores en caso de que las nuevas tarifas sean más bajas en sus respectivas zonas.
Postergación de alza en cuentas de luz y escenario energético
Cabe señalar que este incremento estaba previsto inicialmente para abril. Sin embargo, fue aplazado tras una gestión de las propias empresas distribuidoras.
Según explicó el ejecutivo, “enviamos una carta a la Superintendencia de Electricidad y Combustible solicitando una postergación de tres meses”, buscando así mitigar el impacto en medio del alza de combustibles.
En paralelo, desde el Gobierno —liderado por la ministra de Energía, Ximena Rincón— se encuentran evaluando mecanismos para enfrentar esta deuda de forma estructural.
Entre las alternativas figura la securitización, herramienta financiera que permitiría extender los plazos de pago mediante la participación del sistema bancario.
De todos modos, el escenario no está exento de desafíos. En ese contexto, Meriches advirtió que “la probabilidad de que ocurran interrupciones de suministro va a existir”, apuntando a una red eléctrica que no ha experimentado cambios significativos en cerca de cuatro décadas. Eso sí, aseguró que se han reforzado las medidas preventivas, con mayor inversión enfocada en enfrentar eventos climáticos adversos.
Finalmente, desde el sector sostienen que, si bien se analiza una eventual reforma al sistema, esta no necesariamente implicaría nuevas alzas en las cuentas de luz de gran magnitud, considerando que el segmento de distribución corresponde a una fracción acotada del total de la cuenta eléctrica.