Días claves ha vivido el caso de Fernando Candia y Felipe Osiadacz, quienes arriesgan pena de muerte en Malasia por estar involucrados en el fallecimiento de un travesti, ya que se han presentado una serie de antecedentes que probarían la legítima defensa de los chilenos en el incidente con la víctima fatal.

Recordemos que en la madrugada del pasado 04 de agosto de 2017, Fernando y Felipe fueron supuestamente atacados por un travesti, afuera del hostal donde alojaban. Finalmente, el sujeto terminó muerto luego de que se produjera una confusa situación con los chilenos.

Si bien se ha especulado que los afectados pueden terminar en la horca o con una pena de 30 años en la cárcel por haber matado al malasio, el hecho que hayan actuado en legítima defensa sería el dato más importante para que no sean condenados.

[lee-tambien]https://www.pagina7.cl/notas/actualidad/nacional/2018/09/28/chileno-que-arriesga-horca-rompe-el-silencio-habla-de-la-pesadilla-que-viven-en-malasia.shtml[/lee-tambien]

Es por esto que tomaron relevancia una serie de pruebas que los ayudarían a evitar la pena de muerte, y que de paso les ha devuelto la esperanza. La primera de ellas es la declaración del señor Lim, el recepcionista del hostal, quien en la primera audiencia declaró que los chilenos se defendieron luego de que la víctima los atacara, después de que ellos se negaran a entregarle dinero.

“Esta es la prueba más importante porque el señor Lim es el único testigo presencial y corrobora varias cosas. Lo primero, que la víctima les pedía dinero; lo segundo, que los increpaba; y lo tercero, que cuando uno no habla claramente el idioma, cualquier forma airada de comunicación aparece como una amenaza”, explicó Grace Salazar, abogada penalista de la Universidad Gabriela Mistral y ex fiscal, al diario Las Últimas Noticias.

Otra prueba entregada fue el video de seguridad del hostal que presentó la fiscalía hace unos días para desmentir la versión de los chilenos. Sin embargo, esto fue ocupado por la defensa para probar que es la víctima la que ataca primero. De hecho, lo que se logra apreciar es que al intentar reducir al malasio, lo terminan asfixiando.

El tercer dato clave es una polera morada que utilizó Felipe el día del incidente. Esta camiseta estaba totalmente rota, ya que había sufrido varias rajaduras: “Esto da cuenta de que efectivamente hubo una pelea, es decir, que la víctima también atacó a los supuestos agresores; y como no hay evidencia de heridas defensivas por parte de la supuesta víctima, pero sí hay rasgaduras en la polera de Felipe, también corrobora que esta agresión fue ilegítima”, agregó Salazar.

La última prueba clave que se presentó fue el examen de ADN realizado a los chilenos, que dejó en evidencia que ninguno de los detenidos tuvo relaciones sexuales con la víctima. Este dato es muy importante, ya que se descartó la opción de un encuentro pagado, “por lo tanto estaba hostigándolos para que cedieran ante su comercio sexual, lo que puede claramente sentirse como una agresión, sobre todo cuando te persiguen”, cierra Salazar.

Por ahora habrá que esperar para ver cómo terminará este caso, ya que la próxima semana se dictará sentencia. Será en esta audiencia en la que la atención estará puesta en la fiscalía de Malasia, ya que pidió recalificar la imputación de homicidio en primer grado a homicidio culposo (o sea involuntario), con pena máxima de 10 años de cárcel.