Crudo testimonio de mujer secuestrada por meses en Las Condes: “Me tenía con cuchillos en el cuello”
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En conversación con el programa La Tarde es Nuestra, Natalia, la mujer de 47 años que vivió un calvario tras permanecer secuestrada por meses en su casa en Las Condes, relató en detalle su cruda experiencia junto a su agresor, un hombre a quien conoció a través de la aplicación de citas Tinder.
El caso se dio a conocer en las últimas horas, luego de la víctima, una psiquiatra, lograra escapar el pasado miércoles 25 de marzo, aprovechando un descuido del agresor, quien actualmente se encuentra detenido y en prisión preventiva por femicidio frustrado.
Según relató la mujer, el vínculo comenzó a fines de diciembre de 2025 y, en un inicio, no presentaba señales de alerta.
“Se veía una persona normal, con varias profesiones, bien vestido, vivía en Las Condes, era vecino mío… tenía muchas señales como para poder confiar”, explicó.
Mujer estuvo secuestrada y fue agredida por meses en su casa en Las Condes
No obstante, a los pocos días, la situación cambió drásticamente. “Todo comenzó a la semana después, con manotazos, empujones, palabras feas y maltrato psicológico”, señaló, agregando que en ese entonces atravesaba un momento personal complejo, lo que influyó en que no dimensionara la gravedad de los hechos.
“Yo le bajé el perfil porque a mí me pilló con muy baja autoestima, muy desmoralizada, había vivid una situación matrimonial de mi exmarido bastante delicada. Entonces, yo estaba muy sola y permití señales muy precoces”, expresó.
Incluso, su hija de 12 años advirtió las primeras señales de violencia. “Me lo dijo y yo no le hice caso”, reconoció.
De hecho, denunció que uno de los episodios más graves ocurrió días antes de Año Nuevo, cuando el sujeto la empujó a una piscina de siete metros de profundidad, provocándole una lesión que requería atención médica, la que no pudo recibir.
“Ahí empezó la agresión más fuerte”, afirmó.
Con el tiempo, la violencia escaló y derivó en un secuestro. La mujer relató que el agresor comenzó a amarrarla a la cama y a restringir completamente su contacto con el exterior.
“No solo estaba cautiva físicamente, sino también de mis dispositivos. Me dejó sin celular, sin computador, sin acceso a mis cuentas bancarias, ahora no tengo ni mi cédula de identidad. No podía pedir ayuda”, explicó.
“El no salía ni un segundo de la casa, salvo a abrirle la puerta a los repartidores del supermercado o también por la droga que le venían a dejar, que era principalmente cocaína“, contó.
Pese a esta situación de encierro total, la víctima fue obligada a continuar atendiendo a sus pacientes de manera telemática, bajo estricta vigilancia del agresor.
“Él coordinaba las horas y estaba al lado mío mientras yo atendía, con un nudo en la garganta, como si no pasara nada”, relató.
“Esto era el único ingreso para que él comprara sus drogas y la comida“, comentó.
En tanto, respecto al origen de la violencia, la mujer apuntó a celos extremos. “Eran celos patológicos, sin motivo alguno, porque yo estaba con él las 24 horas”, sostuvo.
Además, aseguró que el sujeto le confesó haber tenido denuncias previas por maltrato, incluso por parte de familiares.
Sobre su entorno cercano, explicó que su familia vive lejos y que el imputado respondía sus llamadas para evitar sospechas.
“Solo me dejaba hablar con mi hija, pero ya el último mes ni siquiera eso”, afirmó.
El impactante relato de cómo logró huir
Finalmente, sobre cómo fue su huida, Natalia contó que logró escapar en medio de un nuevo episodio de violencia extrema.
“Me tenía con dos cuchillos en el cuello, me estaba asfixiando y dijo que me iba a incendiar dentro de la casa”, recordó.
“En ese minuto miro al techo y pensaba ‘no puedo morir, tengo una hija’, y fue por mi hija, ni siquiera por mí, que me hizo tener la oportunidad de poder escapar“, expresó con emoción.
Según contó, en ese momento, un presunto ‘dealer de droga’ tocó el timbre del domicilio, lo que generó una distracción.
“Aproveché que me soltó en el dormitorio y salí corriendo detrás de él. Así, llegué a una comisaría a una cuadra de mi casa”, dijo, agradeciendo el apoyo que le brindó Carabineros en ese minuto.
Finalmente, en conversación con el medio, la mujer relató que los vecinos siempre reportaban ruidos molestos, pero lo que estaba detrás de eso era él golpeándola.
“Había un chat de vecinos, y los vecinos me escribían a mi chat que iban a llamar a seguridad ciudadana por los ruidos molestos o la música fuerte. Pero eso era para tapar el ruido de las agresiones, porque yo gritaba, y él tenía amplificadores profesionales“, explicó.
Actualmente, el imputado se encuentra en prisión preventiva, mientras continúan las diligencias para esclarecer completamente los hechos.