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Crisis en el fútbol chileno suma nuevo capítulo: ANFP acusa fraude por $52 millones

Crisis en el fútbol chileno suma nuevo capítulo: ANFP acusa fraude por $52 millones
Agencia UNO

La situación en el fútbol chileno suma un nuevo capítulo complejo. La ANFP vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez por un presunto fraude que pone en entredicho sus controles internos y profundiza el clima de tensión que ya se vivía tras recientes disputas dirigenciales.

Según se conoció en las últimas horas, el problema se detectó tras una revisión de balances, donde apareció un monto de $52 millones que figuraba como ingresado, pero que en la práctica nunca llegó.

El dinero, de acuerdo a lo informado por The Clinic, correspondía a un pago que debía realizar la empresa M20 Sports, firma que en 2022 se adjudicó los derechos de naming de la Segunda División.

En ese contexto, la irregularidad encendió las alertas en Quilín, ya que el registro contable no coincidía con el flujo real de dinero.

El hecho dejó al descubierto una falla relevante en los mecanismos de control financiero, especialmente en una categoría que ya arrastra problemas estructurales.

Reacción desde la ANFP ante posible fraude y arista judicial

Frente a este escenario, la ANFP optó por tomar acciones legales. El organismo que lidera Pablo Milad presentó una querella por giro doloso de cheques contra la representante legal de la empresa involucrada, dando paso a una investigación que ya comenzó a tomar forma en la justicia.

Bajo esa lógica, se fijó una fecha clave para el avance del caso. El próximo 5 de junio se realizará la audiencia de formalización en el Juzgado de Garantía de Chillán, instancia que marcará el inicio del proceso judicial y que podría tener implicancias tanto penales como institucionales.

Un problema que va más allá del caso puntual

Más allá del eventual delito, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la delicada situación de la Segunda División.

La categoría enfrenta una evidente fragilidad económica, agravada por la falta de un auspiciador principal desde 2024, tras el fin del vínculo con La Liga 2D.

En ese escenario, el caso no solo golpea la imagen de la ANFP, sino que también expone un modelo financiero debilitado, donde este tipo de situaciones puede tener un impacto mayor. La incertidumbre en la serie ya no es solo deportiva, sino también estructural, lo que reabre el debate sobre la sostenibilidad del fútbol chileno en sus niveles más bajos.