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El Hospital Regional de Iquique y el Servicio de Salud de Tarapacá deberán pagar una indemnización total de $100 millones tras comprobarse una grave negligencia médica que llevó a diagnosticar erróneamente cáncer terminal a una paciente de 90 años, generando un profundo impacto en su familia. La mujer recibió tratamientos invasivos y morfina innecesaria, sin confirmar el diagnóstico oncológico a través de una biopsia. La sentencia condenó al hospital por no seguir los protocolos clínicos, causando años de sufrimiento físico y emocional a la paciente y su hija, quienes recibirán $60 y $40 millones respectivamente por daño moral.
El Hospital Regional de Iquique y el Servicio de Salud de Tarapacá fueron condenados por la justicia a pagar una indemnización total de $100 millones, luego de acreditarse una grave negligencia médica.
Se trata de un fallo de un médico que llevó a una paciente y a su familia a convivir durante años con un diagnóstico de cáncer terminal que nunca se confirmó.
Falso diagnóstico de un cáncer terminal
De acuerdo con los antecedentes expuestos durante el proceso judicial recabados por Mega, los hechos se remontaron a diciembre de 2019, cuando a una mujer de 90 años se le informó que padecía un cáncer de uréter.
Debido a su avanzada edad, el cuadro se presentó a su hija, quien además ejercía labores de cuidadora, como una enfermedad terminal, con una expectativa de vida de apenas algunos meses.
La noticia generó un profundo impacto en el entorno familiar. Convencida de que la muerte de su madre era inminente, la hija comenzó a organizar anticipadamente diversos aspectos relacionados con su despedida, incluyendo la adquisición de un nicho y la realización de una misa.
Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a surgir cuestionamientos respecto del diagnóstico, ya que la paciente no evidenciaba el deterioro propio de una enfermedad de esa gravedad. Pese a ello, el establecimiento asistencial continuó suministrando tratamientos cada vez más invasivos.
Hospital deberá pagar millonaria indemnización
Según se estableció en la investigación, durante los meses previos al descubrimiento del error médico, la mujer incluso debió recibir dosis diarias de morfina para tratar dolores asociados a un cáncer cuya existencia jamás se acreditó.
El tribunal concluyó que el hospital incumplió los protocolos clínicos exigidos para este tipo de patologías, al no realizar una biopsia que permitiera confirmar de manera definitiva el diagnóstico oncológico.
La sentencia determinó además que la paciente permaneció durante años enfrentando las consecuencias físicas y emocionales de una enfermedad terminal inexistente, mientras que su hija vivió bajo una constante angustia ante la supuesta cercanía de su fallecimiento.
Por estos antecedentes, la justicia resolvió condenar al Hospital Regional de Iquique y al Servicio de Salud de Tarapacá al pago de una indemnización de $60 millones para la paciente y otros $40 millones para su hija, al estimar acreditado el daño moral provocado por la negligencia médica.