El conflicto entre Irán y Estados Unidos abrió un nuevo escenario de incertidumbre en los mercados internacionales. Más allá de la dimensión política y militar, el foco económico está puesto en el petróleo y cómo esto podría terminar impactando el bolsillo en distintos países, como Chile.
Juan Nagel, economista y académico de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes (Uandes), advierte que a raíz de la situación “habrá mucha volatilidad en los próximos días”, en un contexto que califica como “muy fluido” desde el punto de vista geopolítico.
A su juicio, la eventual afectación de los envíos de crudo iraní podría generar fluctuaciones relevantes tanto en los mercados bursátiles como en los precios internacionales del petróleo y sus derivados.
En ese sentido, el experto explica que, si bien muchos países cuentan con reservas estratégicas para enfrentar interrupciones en el suministro, el efecto sobre los valores dependerá de cómo evolucione el conflicto y de la reacción de otros actores relevantes del mercado energético.
Impacto en China y efectos indirectos de conflicto EEUU – Irán en Chile
Nagel sostiene que el precio del petróleo “va a aumentar”, aunque reconoce que es incierto cuánto y dónde. Recuerda que cerca del 90% del crudo iraní es adquirido por China, por lo que ese mercado sería el primero en resentir eventuales restricciones, especialmente en su generación eléctrica.
Sobre el escenario local, el académico Uandes llama a la calma: “No hay que caer en pánico, el suministro de combustible y del petróleo crudo en Chile está asegurado”. Explica que el país cuenta con una matriz de importación diversificada, lo que reduce el riesgo de desabastecimiento, sin embargo, advierte que sí podría haber efectos vía precio internacional, tanto en el valor del crudo como en los productos refinados.
¿Qué pasa con el dólar?
El profesional, en paralelo, anticipa que el precio del dólar podría fortalecerse ante el aumento de la incertidumbre global.
“En este tipo de situaciones, los inversionistas tienden a buscar un activo seguro”, señala, lo que podría traducirse en una mayor demanda por la divisa estadounidense y, eventualmente, en una apreciación frente al peso.
En ese escenario, Nagel insiste en que se vienen “semanas y días de bastante incertidumbre y de mucha volatilidad”, aunque recalca que no se trata de una situación que justifique compras apresuradas de combustible, sino de un periodo de ajustes mientras se reconfigura el panorama político y económico internacional.