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La Municipalidad de San Felipe presentó una querella contra el concejal Ronald Olivares por denunciar un falso secuestro en 2025 para encubrir su consumo de drogas durante una capacitación de concejales en Viña del Mar. Olivares admitió haber ido a comprar drogas y terminó en un lugar donde consumió sustancias ilícitas, entregando dinero para pasta base. Reconoció haber sido adicto a las drogas en el pasado y confesó que no fue secuestrado, sino que por temor no salió del sitio. Personal policial afirmó que tergiversó los hechos para justificar su ausencia.

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La Municipalidad de San Felipe presentó una querella contra el concejal Ronald Olivares, quien en 2025 denunció un falso secuestro para justificar su ausencia al trabajo por estar consumiendo drogas.

Los hechos ocurren en febrero de 2025, cuando reportó en una comisaría que dos sujetos lo habían secuestrado mientras se dirigía a la casa de un familiar.

Según su declaración, lo trasladaron en un vehículo hasta un sitio eriazo, donde permaneció hasta que logró escapar, sin recordar lo ocurrido.

Todo esto en medio de una capacitación de concejales en la ciudad de Viña del Mar.

Concejal de San Felipe reconoció falso secuestro: fue a comprar “falopa” y terminó en ruco

En la declaración del alcalde a Carabineros dijo que en realidad salió de la casa de unos familiares para comprar cigarros y “falopa”, refiriéndose a la cocaína, consigna BioBíoChile.

Allí, se encontró con cuatro personas que le ofrecieron llevarlo a comprar droga. Llegaron hasta un ruco, donde había sujetos consumiendo sustancias ilícitas y algunos portaban pistolas y cuchillos.

Según declaró, consumió drogas, alcohol y entregó $350.000 del viático en efectivo para comprar pasta base.

Más tarde, cuando estaba solo, se fue del ruco y una familia que pasaba por el lugar lo llevó hasta donde se encontraban sus familiares.

Junto a su relato, admitió que fue adicto a las drogas en el pasado y concluyó reconociendo que no fue secuestrado, que accedió a ir con los sujetos, pero que luego no salió del lugar por miedo.

Además, según personal policial, Olivares tergiversó los hechos para justificar su ausencia ante su familia y por temor a represalias en su trabajo.